Tia Freeman (izquierda), sujeta a su bebé en brazos
Tia Freeman (izquierda), sujeta a su bebé en brazos - TWITTER

Da a luz sola en la bañera de un hotel gracias a un tutorial de YouTube

Tia Freeman, de nacionalidad estadounidense, se puso de parto en un viaje a Alemania y decidió parir en el baño del lugar donde se alojaba siguiendo los pasos de los vídeos publicados en esta plataforma

MADRIDActualizado:

Tia Freeman, una estadounidense de 22 años, acabó dando a luz en la bañera de un hospital de Turquía tras enterarse solo dos meses antes de que estaba embarazada. Y lo hizo solo con la ayuda de un vídeo tutorial de YouTube, en el que le explicaban paso a paso qué es lo que tenía que hacer para parir a su hijo, Xavier Ata, quien se encuentra en perfectas condiciones, al igual que su madre.

Freeman, informática y miembro de las fuerzas aéreas de los Estados Unidos, se enteró en enero de su estado, pero no creyó la noticia porque tomaba medidas anticonceptivas. Pensó que la menstruación llevaba sin aparecer debido, precisamente, a que tomaba la píldora, por lo que no le pareció raro. Su cuerpo tampoco había cambiado, así que se convenció de que se trataba de un error y continuó con su vida.

Tanto que tampoco se quiso perder unas vacaciones en Europa que ya tenía programadas. En el vuelo de 14 horas a Estambul, donde hacía su primera escala, se empezó a encontrar mal, pero pensó que su indisposición se debía a que algo le había sentado mal en la comida. En realidad se estaba poniendo de parto, pero negó la realidad hasta que estaba en la cola del control de documentos en Turquía, país en el que tenía que pasar 17 horas hasta coger otro avión que le llevaría a Alemania a visitar a un amigo.

En ese momento decide dirigirse a un hotel hasta recuperarse, aunque ya sabe que es cierto que está embarazada. A través de su cuenta de Twitter ha revelado que, en ese momento, «solo quería llegar al hotel». «Me agarro a la barandilla intentando hacer la cola de aduanas. Siento que estoy a punto de desmayarme. Estoy sudando. Tengo ganas de vomitar. Y entonces me digo: "Un momento, ¿no estaré de parto?"», explica.

Ya en su habitación, Tia llenó la bañera con agua tibia, preparó dos toallas (una para sujetarla entre los dientes y otra lista para envolver al bebé) y se preparó para el momento, tal y como le indicó un vídeo de YouTube que veía desde su ordenador portatil. Las contracciones se intensificaron y al final, tras 5 o 6 empujones, el bebé nació sano. Incluso llegó a expulsar la placenta ella misma y cortó el cordón umbilical con los cordones de sus zapatos (debidamente esterilizados con agua hervida en la tetera eléctrica del hotel).

Tras el alumbramiento, aún tuvo fuerzas para limpiar la habitación y amamantar al recién nacido, pero el cansancio hizo que se quedase dormida en la cama. Al día siguiente cogió un vuelo hasta su casa, no sin antes hacerse famosa en la localidad que la acogió para dar a luz de una forma tan increíble. «Los doctores se sorprendieron por mi historia, que terminó en los periódicos locales y la gente nos paraba en la calle para tomar fotos».

Freeman se sorprende del revuelo que ha causado su relato en las redes sociales. «No entiendo por qué todos están sorprendidos. Tal vez sea normal algún día», asegura.