EDUCACIÓN

Estudios demuestran que el bullying se gesta en la etapa de educación infantil

El acoso escolar no se manifiesta en el último curso de infantil, pero se gesta sobre todo en el grupo mayor de la educación infantil, es decir alumnos de cinco a seis años

CÁDIZActualizado:

La Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE) acaba de publicar un trabajo coordinado por Franklin Martínez Mendoza dirigido a los maestros de educación primaria en el que se aborda la problemática del bullyng en la etapa escolar infantil.

La guía presenta algunos métodos y técnicas sociométricas susceptibles de ser utilizadas por los educadores para trabajar con la familia y los niños sobre determinadas condiciones y variables significativas.

El análisis muestra que el bullying no se manifiesta en el último curso de infantil, pero decididamente se gesta y condiciona en él cuando determinadas variables se integran entre sí, sobre todo en el grupo mayor de la educación infantil, es decir alumnos de cinco a seis años.

De hecho, por su desarrollo mental y físico, los niños de cinco a seis años son psíquicamente capaces de asumir tareas y responsabilidades complejas en los que no solamente el juego ocupa su tiempo fundamental. En el año final de la etapa de educación infantil surgen las actitudes, conductas y comportamientos, que serán luego dominantes en la etapa escolar.

Una de estas variables, quizá la más significativa, es la presencia de una familia disfuncional en aquellos niños que posteriormente se convirtieron en acosadores. De los resultados de la investigación se deduce que el personal técnico y educativo del grupo infantil ha de prestar una atención particular a los niños pertenecientes a familias disfuncionales.

Aunque una familia funcional crea condiciones favorables para el sano desarrollo general de los niños en su tránsito a la escuela primaria, ello no quiere decir que estos niños sean “inmunes” a esta posibilidad, pues ello depende mucho también de cómo se desenvuelve el grupo escolar, de la cohesión del grupo, de la calidad y buen desempeño de los maestros, entre otras condiciones. Es por ello por lo que la educación de padres en la etapa escolar asume un papel significativo en la continuidad de la escuela.

El siguiente gráfico a modo de ejemplo brinda a los educadores una información que de modo visual rápida da una imagen clarísima del funcionamiento de las interrelaciones en el grupo. Estos métodos permiten a los maestros identificar las rivalidades entre los líderes de los grupos, sus redes, los niños aislados, los niños rechazados, los inadaptados neuróticamente, las «eminencias grises», los niños “isla” que forman un grupo aparte del grupo general, etc.

Ejemplo de Sociograma infantil

Este tipo de gráficos constituyen un elemento muy valioso en el trabajo con los padres y madres, pues se tiene a mano un elemento no subjetivo para apoyar los planteamientos que puedan hacerles los maestros respecto a las particularidades y conducta del niño, sobre todo cuando se trata de una familia supuestamente disfuncional.

Según AMEI, es imprescindible que los maestros, al igual que realizan sistemáticamente la valoración del desarrollo de todos los alumnos de su grupo, realicen el análisis del sistema de interrelaciones que se da entre los niños, pues esto les permitirá detectar particularidades y diferencias con las que han de trabajar para encaminar el trabajo pedagógico y la acción educativa que requiere cada uno en particular.