Imagen de archivo de mujeres en Nigeria
Imagen de archivo de mujeres en Nigeria - AFP

Ubang, la aldea nigeriana donde hombres y mujeres no hablan el mismo idioma

Hay temor entre los residentes a que la lengua se pierda a medida que los jóvenes comiencen a usar el inglés

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En Ubang, una pequeña aldea que se encuentra al sur de Nigeria, el idioma es diferente para hombres y para mujeres. Aunque tradicionalmente se ha considerado esta distinción como «una bendición de Dios» existe preocupación entre sus habitantes por su posible desaparición, ya que a medida que los jóvenes salen de la aldea y regresan hablando en inglés, la lengua se va perdiendo, tal como muestra en un reportaje este jueves la BBC.

Palabras tan simples y utilizadas como ropa, perro, agua o árbol son diferentes si quien las utiliza es un hombre o una mujer. Por ejemplo, el ñame, un alimento muy típico entre los nigerianos es «irui» para las mujeres y «itong» para los hombres.

«Es casi como dos léxicos diferentes», comenta la antropóloga Chi Chi Undie, que ha estudiado esta comunidad, a la BBC. «Hay muchas palabras que los hombres y las mujeres comparten, pero luego hay otras que son totalmente diferentes según su sexo. No suenan igual, no tienen las mismas letras, son palabras completamente diferentes», explica.

Aunque las palabras que utilizan son completamente diferentes, comenta la experta, las distinciones no afectan a su capacidad de comunicación, pues ambos sexos pueden entenderse perfectamente. Incluso muchos niños, al pasar la mayor parte del tiempo con sus madres, utilizan al principio el idioma femenino, pese a que a los diez años se espera que utilicen ya el que les corresponde. Si no lo hacen, son vistos como raros.

Esta antropóloga considera que la diferenciación de lenguaje responde a una cultura de separación de sexos. «Hombres y mujeres viven en casi dos esferas separadas. Es como si estuvieran en mundos separados, pero a veces esos mundos se unen, y eso se ve en el patrón de lenguaje también»

La preocupación sobre una posible desaparición de este lenguaje reside en parte en que no está escrito, sino que se basa en su utilización cotidiana entre los residentes, por lo que si los jóvenes no continúan haciendo dejaría de utilizarse por completo.