Polémica con la nueva ley del trabajo infantil en la India

La nueva enmienda al marco legal que regula el empleo de los menores de edad despierta serias dudas por su ambigüedad

-RANGÚN -Actualizado:

La aprobación esta semana por parte del Parlamento de la India de una enmienda a la ley que regula el trabajo infantil ha despertado numerosas críticas por su ambigüedad.

Mediante la actual modificación, se prohíbe trabajar a los menores de 14 años, a no ser -y aquí está el elemento polémico-, que se haga en negocios familiares después de asistir a la escuela.

Ante este vacío legal, diversas organizaciones han mostrado sus dudas.

Para el Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas (Unicef), los niños de familias más pobres tienden a ser los más afectados y la legitimación del trabajo familiar será una desventaja para ellos.

La agencia señala, de igual modo, que la nueva normativa ha reducido las profesiones consideradas peligrosas (la ley original, de 1986, prohibía a los menores de 14 años trabajar en 18 labores y 65 procesos como la minería). Esto, potencialmente, podría conducir a más niños de condiciones reguladas (se estima que 10,2 millones de menores desempeñan algún trabajo en el país) hacia las labores peligrosas.

Pero, ¿cómo revertir esta situación?

Ya el pasado año, un informe de la Organización Mundial del Trabajo decidía voltear la pregunta en una nueva: ¿Cuál es la influencia del empleo de los jóvenes en el trabajo infantil?

En términos teóricos, para el estudio, la respuesta era clara: Las malas perspectivas de empleo de los jóvenes pueden servir como un desincentivo a la educación de los menores en edad más temprana. Precisamente, el primer caso analizado se centraba en el impacto del acceso a semillas de alto rendimiento por parte de los agricultores de una serie de localidades de la India, a finales de la década de los 60. A pesar de que la adopción de estos nuevos cultivos no fue sencilla y requirió de un considerable aprendizaje, los agricultores con mayores niveles de educación fueron mejor equipados para el proceso. La introducción de estos granos, en otras palabras y según el estudio, aumento los rendimientos de la educación.

El segundo análisis se centra en el desarrollo de las tecnologías de la información a partir de la década de los 90. El crecimiento de esta industria dio lugar a un fuerte aumento de la demanda de trabajadores altamente cualificados. El documento muestra que, durante el período de 1995 a 2003, los distritos que experimentaron la mayor afluencia de empresas también vieron un aumento en las matrículas escolares posteriores.

Para entender la importancia capital de la participación de los niños en el sistema educativo (y no solo en el terreno moral, sino en la economía) sirva también otro examen de la situación vecinal. En este caso, la confección en Bangladesh.

El documento detalla cómo la participación de las mujeres en un espacio que emplea principalmente trabajadoras tiene un impacto positivo en la asistencia a la escuela de las niñas más jóvenes (de cinco a 10 años): Precisamente, porque la educación se asoció con mejores condiciones de trabajo en relación con las alternativas disponibles.

Sin embargo, a día de hoy, los números todavía se muestran aún alejados de fundamentos teóricos. Por ejemplo, la ley del Trabajo de Bangladesh (2006) establece que la edad mínima para ser empleado, al igual que la India, es de 14 años. No obstante, el 93 por ciento de estos menores se encuentran en el sector informal -fábricas o la calle- y son obviados de los guarismos oficiales. Mientras, en Sri Lanka, cerca de 100.000 niños sufren un proceso similar, según la última encuesta del Ministerio de Trabajo local. De ellos, el 13,9% es menor de 14 años -a pesar de ser el período donde la asistencia escolar es obligatoria. Y aquí, tres de cada cinco realizan labores consideradas peligrosas.