Evolución de las borrascas hasta el 7 de diciembre
Evolución de las borrascas hasta el 7 de diciembre - Aemet
Meteorología

La ondulación de la corriente en chorro polar explica la secuencia de borrascas que azota el sur de España

El aire frío que desciende desde el Ártico más al sur de lo que es habitual provoca fuertes borrascas al encontrarse con las aguas más cálidas del Atlántico

MadridActualizado:

Las imágenes de la manta de agua que ha caído sobre Málaga en las últimas horas son sobrecogedoras pero no inéditas. El otoño suele ser época de fuertes precipitaciones en esta provincia, que como ocurrió el 17 de noviembre de 2012, el 14 de noviembre de 1989 y el 23 de septiembre de 1907, en ocasiones se convierten en extraordinarias. De hecho, según estudios de los investigadores José Damián Ruiz Sinoga y José María Senciales, de la Universidad de Málaga, no es infrecuente que cada pocos años se produzca un aguacero de más de 100 litros por metro cuadrado en menos de veinticuatro horas. Ayer domingo, en Estepona cayeron 216 litros por metro cuadrado y 206 en Marbella.

En el caso de las trombas que Málaga sufrió ayer, la explicación está en la borrasca formada al oeste de Portugal que se ha ido desplazando hacia el Estrecho de Gibraltar en dirección al Mediterráneo. Hasta aquí nada anormal. Pero si miramos los antecedentes de las últimas semanas, vemos que el sur del país y buena parte del Levante llevan soportando borrasca tras borrasca desde la segunda mitad del pasado mes de noviembre.

Tren de borrascas del suroeste

«La corriente en chorro polar ha sufrido una ondulación en las últimas semanas y ha creado un pasillo que favorece la circulación de las borrascas hacia España», explica a ABC, José Miguel Viñas, consultor de la Organización Meteorológica Mundial. Cuando esas invasiones de aire frío hacia latitudes meridionales alcanzan las aguas más cálidas del Atlántico subtropical generan unas borrascas muy profundas que unas veces entran por el noroeste, afectando a Galicia, y otras, como está sucediendo ahora, prefieren adentrarse en la Península por el suroeste.

El calentamiento del Ártico podría estar redistribuyendo las masas de aire del hemisferio norte

Por qué se producen estas ondulaciones de la corriente en chorro polar no está claro. «Los científicos están tratando de averiguar si el calentamiento del Ártico está afectando a la distribución de las masas de aire en el hemisferio norte. Pero aún no se puede asegurar», dice Viñas.

La nueva configuración ondulada de la corriente en chorro polar sustituye a la rectilínea de la primera parte del otoño que había evitado esas vaguadas de aire polar marítimo descolgándose desde el Ártico, brindándonos un octubre y principios de noviembre seco y cálido en general. Y todo indica que hasta que no aparezca un anticiclón que cierre la puerta de ese pasillo, la lluvia seguirá siendo la gran protagonista. Por lo pronto, este lunes lo será en Valencia, cuando la borrasca haya superado el Estrecho y comience su andadura por el Mediterráneo.