Austin Perine, el niño de tan solo cinco años que quiere cambiarlo todo
Austin Perine, el niño de tan solo cinco años que quiere cambiarlo todo - Facebook

El niño con tan solo cinco años pretende acabar con el hambre en el mundo

Junto con su padre ofrece bocadillos de pollo a todos aquellos que viven en la calle

Actualizado:

Austin Perine es el nombre del pequeño de cinco años cuyo objetivo primordial es acabar con el hambre en el mundo. Se hace llamar Presidente y la voluntad de querer cambiarlo todo ha traspasado fronteras.

Al enterarse de que en su propia comunidad había personas que acabaron viviendo en la calle, con la ayuda de su padre, inició una campaña solidaria para intentar recolectar de manera benéfica ayuda. Motivó a todos los habitantes para participar en este movimiento solidario y con su ternura consiguió sacar la humanidad de los que le escuchaban.

Un documental fue el origen que le llevó a cuestionarse cómo estaba repartida la suerte en el mundo. Tras ver una escena en la que un oso panda quedaba abandonado a su suerte por su propia madre, Perine comenzó a llorar en ese momento tuvo una gran idea.

Austin conocía la situación de las personas que en su propia ciudad vivían en la calles, por lo que pidió a su progenitor que le acompañara a buscar a aquella gente que no había corrido la misma suerte que él.

Rompió su hucha y con el poco dinero que tenía ahorrado compró comida las personas que vivían en la calle. Durante varios días pasearon ofreciendo algo que llevarse a la boca a todos los que no podían permitírselo, y poco a poco surgió el proyecto «Show Love», al que fueron uniéndose más personas. Tras abrir un crowdfunding en Internet para que todo aquel que lo deseara pudiese participar, consiguieron superar los 41.000 dólares (35.000 euros) en poco tiempo.

También se han hecho eco las redes sociales con el hastag #ShowLove. Incluso la iniciativa de este niño ha llegado a importantes empresas como Burguer King o Fight Hunger que también han querido apoyar la campaña y aportar un granito de arena. Quien sabe si dentro de unos años podrá alardear de ser la primera persona que realmente consiguió acabar con el hambre del mundo.