María Neira posa para ABC en las escaleras del Ministerio de Sanidad ISABEL PERMUY

María Neira: «Tenemos la generación de jóvenes más expuesta a la contaminación de la historia»

La directora de Salud Pública de la OMS se ha propuesto que respirar deje de ser una actividad de riesgo. Su meta: reducir siete millones de muertes al año por contaminación

MADRIDActualizado:

El destino de María Neira parece estar trazado desde su nacimiento. Vino al mundo en La Felguera, una pequeña localidad asturiana que albergaba la mayor compañía de carbón y acero de España. En los años 60 el aire allí era irrespirable. Las aguas del Nalón bajaban densas y negras como el petróleo y el asma era una enfermedad común. «Recuerdo que al llegar el mes de agosto, los vecinos se iban ”a secar” a León, como se decía entonces. A nadie le preocupaba porque entonces la economía estaba por delante de la salud». Después esa «nenina» que se crió entre hollines se hizo médico. Nunca olvidará sus primeras prácticas en el Hospital de Silicosis, recogiendo esputos de hombretones de 40 años que parecían expulsar un trozo de pulmón a cada tos. Hoy María Neira dirige el departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud. Su misión es convencernos de que la contaminación, ese enemigo invisible, nos está matando. Lo repite allá dónde va y eso hace con ABC tras participar en Madrid en unas jornadas organizadas por los ministerios de Sanidad y Transición Ecológica.

¿Desde esa atalaya que le brinda la OMS, ¿cómo se ve la salud global de nuestra población?

Hay una tendencia positiva, pero sigue habiendo grandes contrastes. Mientras una parte del mundo tiene desnutrición, la otra muere de obesidad. El 90 por ciento de la población también respira aire contaminado y aún tenemos 3.000 millones de personas (la mayoría mujeres) que para cocinar o calentar su casa tienen que hacer un fuego con leña o con carbón. La mitad de la población cocina aún como en la prehistoria.

¿El aire que respiramos nos está matando y no somos conscientes?

Sí, la contaminación es la responsable de 7 millones de muertes prematuras al año. Esta cifra debería estar provocando una respuesta de emergencia global y, sin embargo, todavía no existe ese nivel de alerta necesario. La cifra es tremenda y la estamos provocando nosotros mismos. No hay excusa. Todos ganamos al invertir en políticas energéticas limpias: la economía, la salud, el desarrollo social..., pero estas cosas que son de tan sentido común son las más difíciles de poner en marcha.

¿Dentro de 20 años no aceptaremos los niveles de ozono y de CO2 que respiramos en las ciudades?

Espero que eso ocurra antes. La conciencia ambiental está creciendo. Basta con ver los movimientos de estudiantes europeos. Son chicos de 15 años que se manifiestan porque sus políticos no están haciendo nada para evitarlo

«Que nadie diga dentro de unos años que no sabía que la contaminación era nociva como ocurrió con el tabaco»

Incluso se lleva a juicio a los gobiernos.

El año pasado celebramos en la OMS la primera conferencia mundial sobre contaminación del aire y salud y la empecé diciendo: «Que nadie diga dentro de unos años yo no lo sabía». Ningún responsable político podrá decir que ignoraba el efecto nocivo en la salud cuando les lleven a los tribunales, como ocurrió con el amianto o el tabaco.

¿Tenemos la generación más expuesta a contaminación?

Sin duda y no sabemos a dónde nos va a llevar todo esto. El 90 por ciento de la población que vive en zonas urbanas está sometida a niveles de contaminación por encima de los estándares recomendados de la OMS. Es la primera vez que una generación y con tanta masa de población está expuesta a estas concentraciones. Lo que pasaba en mi niñez en Asturias afectaba a una población muy reducida. Ahora veremos los efectos a gran escala.

¿Qué consecuencias aventura que sufrirán?

Obviamente dañará a nuestro sistema respiratorio. Sabemos que la exposición prolongada está asociada a cáncer de pulmón, a neumonía en niños y a enfermedades respiratorias crónicas como el asma. Pero también sabemos que esas partículas entran en nuestro sistema vascular y causan un fenómeno de inflamación que es responsable del infarto de miocardio y de accidentes cerebrovasculares. Cada vez tenemos más datos que relacionan la contaminación con problemas en el desarrollo neurológico y cociente intelectual en niños y hay estudios que lo vinculan a enfermedades neurodegenerativas.

¿Las generaciones urbanas serán menos listas y débiles?

El cerebro de un niño que hoy está expuesto a niveles altos de contaminación o de presencia sustancias químicas en el agua o en los alimentos, no se va a desarrollar al máximo.

En España se está limitando con urgencia los transportes con combustibles fósiles. En algunos casos sin dar una alternativa a los ciudadanos con un mejor transporte. ¿Esa es una fórmula correcta?

A usted le parece urgente, a mí me parece que se está actuando muy lento. En México D.F, una de las ciudades con mayor contaminación, decidieron retirar los coches más antiguos y contaminantes. Fue una decisión correcta pero la medida tuvo un efecto directo sobre la población más pobre. ¿La solución no es hacer nada? No, creo que hay que tomar esa medida.

«El coche eléctrico es irreversible y la demanda propiciará una reducción de costes»

A eso me refiero: se prohíbe el diésel y se apuesta por el coche eléctrico, pero aún son muy caros.

Como ocurría hace años con los ordenadores y ¿quién no tiene hoy uno en su casa? Yo creo que el coche eléctrico es irreversible, y la demanda propiciará una reducción de costes

¿Y mientras?

Claro, que habrá un periodo de transición. Quien haya comprado hoy un coche diésel podrá aún utilizarlo antes de que se prohíba y lo cambiará cuando ya se caiga de viejo

Pues en Madrid ya no se puede entrar al centro con un vehículo diésel antiguo.

El centro de las ciudades modernas debe potenciarse para caminar, ir en bicicleta o utilizar vehículos compartidos. La cuestión no es si el coche debe entrar en el centro o no. La gente quiere moverse de forma rápida y accesible. Si hay autobuses disponibles que cuesten poco estoy segura de que nadie dudará en cogerlos. Hay que invertir en movilidad. Yo vivo en Roma y ya nadie tiene coche. Estoy convencida de que en 2035 no vamos a conocer la movilidad de nuestras ciudades. Sin duda, no será el modelo actual.

La industria del automóvil vaticina su hundimiento y la pérdida de puestos de trabajo

Los fabricantes de coches no venden diésel o gasolina, ellos venden movilidad. Tienen un departamento de innovación que va por delante de nosotros y estoy convencida de que estos cambios no les han cogido por sorpresa. Alguien me decía que desde 2016 los fabricantes no sacan modelos nuevos porque están preparando esa transición. Va a haber negocio. Nadie se está cargando la industria del automóvil pero tiene que ser diferente. Confío en que la industria del automóvil se adaptará como le ha ocurrido a otros sectores.

¿La contaminación y el azúcar son hoy el nuevo tabaco?

Es una comparativa que solemos emplear. Ambos coinciden en lo que se vivió con el tabaco. Dañan la salud y existen conflictos de interés y económicos. Reducir el azúcar está claro que es un objetivo saludable por eso se están incorporando nuevos impuestos para disuadir de su consumo, pero la política de dieta sostenible y saludable debe ser un compromiso más amplio. Con impuestos se alerta y se sensibiliza, aunque es solo una pieza del puzle Sin duda, es inaceptable que una bebida, digamos, refrescante contenga 6 cucharadas de azúcar. Por lo menos que la gente lo sepa y si después quiere consumirla adelante. La primera idea para combatir el tabaco fue quitarle a la publicidad el glamour de fumar. Contar que fumar destruye los pulmones, te salen arrugas, te envejece y te pone la piel muy fea, aunque en todas las películas parezca muy glamuroso. Lo mismo ocurre con los refrescos; si quieres beber, bien pero que sepas que te está atascando las arterias

¿También se debería quitar el glamour a la publicidad de los coches, como se hizo con el tabaco?

En países escandinavos un chico, si quiere demostrar su estatus, ya no se compra un cochazo.

Le insisto, ¿se debería regular la publicidad automovilística para que fuera menos atractiva?

La OMS no tiene capacidad para regularlo. Solo podemos recomendar y proponer. Ya recomendamos que haya cada vez más transporte público sostenible.

«No tenemos miedo a nadie. Hemos tenido amenazas de la industria del tabaco y estamos preparados para las que vengan por nuestra lucha contra la contaminación»

¿A quién tiene más miedo, a la industria de alimentación o a la del tabaco?

No tenemos miedo a nadie. Hemos tenido muchas amenazas de la industria del tabaco y estamos preparados con la que va a venir por la contaminación.

¿Envidia a algún país por su política de salud?

—Me temo que vuelvo al modelo escandinavo. Son países con una gran riqueza energética y han sabido gestionarla de forma inteligente. Para ellos la política de salud empieza con la prevención del tabaquismo, de los estilos de vida no sedentarios, con menor con contaminación del aire y solo después se habla de asistencia sanitaria. Hacen una política de prevención primaria.