Abandono de relojes en un puente de Sommarøy
Abandono de relojes en un puente de Sommarøy - Visit Norway

Una isla noruega quiere ser el primer lugar «libre de tiempo» del mundo

En la zona no se pone el sol desde mayo hasta julio, por lo que sus vecinos quieren disfrutar de la luz sin límites horarios

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¿Quién no ha soñado alguna vez vivir sin tener que estar mirando el reloj? Una isla situada al norte de Noruega quiere ser la primera zona del mundo sin tiempo. Para ello, proponen sustituir los relojes por guirnaldas de flores.

La isla, de nombre Sommarøy –cuyo significado es «isla del verano»– está situada al norte del Círculo Polar Ártico, por lo que el sol no se pone desde el 18 de mayo hasta el 26 de julio. Uno de sus 321 residentes, Kjell Ove Hveding, lanzó esta iniciativa con el objetivo de que la ciudad sea un lugar en el que las personas puedan hacer lo que quieran y cuando quieran.

Para ello, cree que es esencial deshacerse del concepto de tiempo: «Tienes que ir a trabajar, e incluso después del trabajo, el reloj marca tu vida», ha asegurado Hveding al portal Gizmodo. «Mi experiencia es que la gente ha olvidado cómo ser impulsiva, cómo decidir si el tiempo es el adecuado, si el Sol brilla puedo sencillamente dedicarme a vivir. Incluso si son las 3 a.m.».

Desde noviembre hasta enero no sale el sol en esta zona noruega, por lo que sus vecinos aprovechan al máximo los meses de claridad «Hay luz constantemente, así que actuamos en consonancia: a las dos de la mañana puedes ver a niños jugando al fútbol, pintando en sus casas o yendo a nadar».

Los isleños se reunieron en una asamblea municipal para firmar una petición que reclama que sea una zona libre de tiempo. Lejos de ser una broma, el pasado 13 de junio Hveding tuvo un encuentro con un miembro del parlamento noruego para entregarle las firmas y discutir los desafíos prácticos y legales de la iniciativa.

Además, los locales pretenden introducir flexibilidad en los horarios de los colegios, las jornadas laborales y las horas de apertura y cierre de los comercios. Habrá que ver si esta pequeña isla del norte de Europa consigue funcionar después de dejar atrás los relojes.