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Irlanda dice «sí» a suavizar los requisitos para el divorcio

Hasta ahora, solo se concedía cuando los cónyuges han vivido por separado durante cuatro de los cinco años previos

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Para poder divorciarse en Irlanda, hay que demostrar que de los últimos cinco años, el matrimonio ha vivido cuatro de ellos separado. Pero esta norma, que ha estado en vigor casi un cuarto de siglo, no durará mucho tiempo más. En el país, de profundas raíces católicas, se han dado a conocer este domingo los resultados del referéndum celebrado el viernes: el 80% de los irlandeses que votaron, lo hicieron a favor de reducir este margen de tiempo.

Irlanda continúa así con su «revolución silenciosa», que en los últimos años le ha llevado a despenalizar el aborto (2018) y a aprobar los enlaces entre personas del mismo sexo (2015).

El divorcio es legal en Irlanda solo desde 1995, cuando también en una consulta popular el «sí» logró el 50,3% y el «no» el 49,7%, con una diferencia de menos de 10.000 votos. En la votación del viernes, en cambio, se registraron 1.384.192 votos a favor (el 82,1%) frente a 302.319 votos en contra (17,9%), con uno de los márgenes más grandes en la historia del país en referéndum.

Cambios

En concreto, el texto votado proponía enmendar dos artículos de la Constitución irlandesa. Uno, para reconocer los divorcios tramitados en el extranjero, ya que la disposición impedía que las personas que se divorciaban fuera de Irlanda pudieran volver a casarse. El otro, para eliminar de su Carta Magna toda referencia al «periodo de espera» para lograr el divorcio.

El Gobierno prometió reducir de cuatro a dos años la fase obligatoria de separación en caso de resultado afirmativo en el referéndum. De momento, aquellos que quieren divorciarse deben solicitar primero un permiso legal y, después, regresar a un juzgado para demostrar que han vivido separados por el periodo de tiempo establecido.

«Los políticos terminarán votando que dos años se reduzcan a seis meses, en cuyo caso la diferencia entre matrimonio y cohabitación, en términos jurídicos, será aún más tenue», criticó en la CNN David Quinn, director de Iona Institute, un grupo activista católico.

Lo cierto es que la tasa de divorcio en Irlanda es la más baja de la Unión Europea. Es de 0,7 divorcios por cada 1.000 personas, en comparación con el promedio de 1,9 por cada 1.000 de la Unión Europea, según los últimos datos completos de Eurostat.

«No se trataba de sacudir el sistema, se trataba de humanizar el sistema», dijo Josepha Madigan, la ministra de Cultura, que dirigió la campaña del referéndum del Gobierno.