El libro analizado afirma que con la Constitución de 1812 «las lenguas autóctonas continuaban oficialmente prohibidas»
El libro analizado afirma que con la Constitución de 1812 «las lenguas autóctonas continuaban oficialmente prohibidas» - ABC

Las frases más llamativas del libro cuestionado por Cs

El profesor Ruiz-Bravo critica en su informe muchos pasajes del volumen que ha analizado, si bien reconoce también todo aquello que sería correcto

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El informe elaborado por el filólogo y profesor Julián Ruiz-Bravo para Cs sobre el contenido del libro de Lengua Catalana y Literatura de 1º de Bachillerato de la Editorial Anaya cita y analiza, una por una, todas las «manipulaciones históricas» detectadas. Aun así, el citado informe, al que ha tenido acceso ABC, no duda en señalar también lo que sería esencialmente correcto. A continuación se ofrecen algunas de las frases más llamativas del libro de texto analizado, junto con las valoraciones del profesor Ruiz-Bravo, que imparte sus clases en uno de los centros más reconocidos de Baleares, el IES Ramón Llull de Palma.

—En la página 11 del libro de Lengua Catalana y Literatura de Anaya, se indica que en el siglo XII «los textos de carácter jurídico surgen de la necesidad de regularizar la vida social y administrativa de la Confederación catalanoaragonesa». Según denuncia Ruiz-Bravo, «se sustituye, contraviniendo el rigor histórico, la Corona de Aragón, llamada Casa de Aragón, por el de Confederación catalanoaragonesa».

—En la página 131 del citado texto escolar se publica de manera sintetizada la intervención de Pau Casals en la sede de la ONU en 1971, cuando recogió la Medalla de la Paz. En aquella ocasión, el reconocido músico catalán afirmó que «Cataluña tuvo el primer Parlamento democrático mucho antes que Inglaterra». Sin embargo, el autor del mencionado informe recuerda que «el primer parlamento medieval son las Cortes de León de 1188».

—En la página 186 se recoge que «la Wikipedia catalana es la más perfecta del mundo». En este caso, según Ruiz-Bravo, «el texto en sí no es discutible, ya que está basado en una mención honorífica de 2013 de la famosa enciclopedia».

—En la página 191 se afirma que la situación de «euforia cultural» que se vivía en el siglo XV en Cataluña habría tenido un «aspecto negativo», en concreto, que «con la entronización a principios de siglo de los Trastámara, monarquía de origen castellano, la corte inicia una incipiente castellanización con la presencia de escritores, artistas y cortesanos castellanos». Para el autor del informe entregado a Cs, el hecho de considerar «negativo» que el castellano se convierta en una lengua hablada en Cataluña es algo «grave» en un libro de texto, al hacer un «juicio de valor» sobre «un hecho no ligado a ninguna guerra ni imposición legal, trasladando a los alumnos que sólo hay una lengua legítima».

—En la página 274 se indica que «al acabar la Guerra de Sucesión (1702-1713) la lengua catalana fue prohibida a través de la promulgación de los Decretos de Nueva Planta». De ese modo, según el docente del IES Ramón Llull, «se da a entender que se prohíbe el catalán en Mallorca, además de en Cataluña y Valencia», afirmaciones que son «rotundamente falsas».

—En la página 274 igualmente se señala que «Fernando VI y Carlos III mantuvieron España al margen de los conflictos bélicos, cosa que ayudó al crecimiento económico y el enriquecimiento de una burguesía que vuelve a ser protagonista de una importante recuperación cultural en las grandes ciudades». Ruiz-Bravo recalca que en dicha página aparece «por primera vez» el nombre de España en el libro de texto analizado.

—En la página 310 se explica que «con la Constitución de Cádiz (1812), la política tomó un carácter más liberal y tolerante. Sin embargo, las lenguas autóctonas continuaban oficialmen prohibidas». El autor del informe indica que esa afirmación es falsa, ya que «no hay ninguna disposición en la Constitución de Cádiz que diga tal cosa».

—En la página 310 igualmente puede leerse que «la Ilustración había situado al castellano en la posición de lengua de prestigio, mientras que había arrinconado el catalán a los usos coloquiales y a la literatura popular». Sin embargo, Ruiz-Bravo considera que «es totalmente disparatado considerar un movimiento cultural, artístico y literario como una entidad dotada de voluntad para marginar un idioma».

—En la página 313 se expone que durante la Guerra de Independencia «el catalán es proclamado oficial en Cataluña juntamente con el francés». En este caso, es verdad que «los franceses usan el catalán en documentos oficiales», pero en cambio no sería cierto que «el catalán se proclame lengua oficial, ya que no hay ninguna disposición que diga eso».

—En la página 313 igualmente se afirma que «a finales del siglo XVIII se abolió la prohibición que pesaba sobre las tierras de la antigua Corona de Aragón de comerciar con América». Ruiz-Bravo recuerda, no obstante, que «nunca hubo tal prohibición, sino una limitación a comerciar desde los puertos de Cádiz y Sevilla, limitación que afectaba tanto a castellanos y navarros como a catalanes».