Pedro Jiménez, en las Urgencias de Traumatología, en el hospital en el que fue operado.
Pedro Jiménez, en las Urgencias de Traumatología, en el hospital en el que fue operado. - ALFREDO AGUILAR

«Después del tumor pensé: '¿Qué hago con mi vida?' Y me saqué la carrera de Medicina»

Pedro Jiménez, químico y experto en ventas, cambió el ritmo de su vida tras superar la grave enfermedad

GranadaActualizado:

Pedro Jiménez (Granada, 1977) tiene dos cosas en común con el doctor House: ambos son médicos y ambos padecen una cojera. Pero ahí se acaban las similitudes. «House es muy malafollá», se distancia Pedrito, que es como le llaman sus familiares y amigos, del carácter del cáustico galeno televisivo.

Pero también es verdad que la historia que hay detrás de la discapacidad de Pedro daría para el argumento de una temporada entera de House. Tras licenciarse en Químicas y obtener en máster en Marketing y Ventas, encontró un trabajo en una empresa constructora. Fue entonces cuando le descubrieron un tumor enorme en la médula que, a la postre, le regalaría una segunda vida. Antes tuvo que someterse a una intervención quirúrgica que se prolongó durante 18 horas en el Hospital de Traumatología de Granada. Después recibió varias sesiones de radiación en Madrid y sufrió una depresión. Pero su bajo estado de ánimo no le impidió matricularse en Medicina, terminar la carrera y acabar trabajando en las Urgencias de 'Trauma'.

Superen eso, guionistas de House

Todo empezó con una lumbalgia, un dolor entre la última costilla y los riñones que no acababa de irse. «Fue en 2009. Me daban analgésicos, pero no mejoraba... hasta que me hicieron una resonancia magnética. Pararon mientras me la estaban haciendo y me pusieron contraste. Yo no era sanitario entonces, pero cuando paran una resonancia y te ponen una vía estaba claro que había una cosa que no estaba previsto. Le vi muy mala cara a la enfermera. Me dijo: 'No te preocupes, ahora hablará el médico contigo'. Pero cuando te dicen 'no te preocupes', ya empieza uno a preocuparse de verdad. Y me dijeron que tenía un tumor muy grande y que buscase un cirujano. Y ahí tu mundo se para. Pensaba: 'No me quiero morir, no me quiero morir...' Mi pareja y yo estábamos preparando la boda, pero también la paramos. Sigo con ella y tenemos una niña, pero no nos casamos».

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