Descubierto en Portugal el fósil de cocodrilo más antiguo del mundo

Se trata de un ejemplar de una nueva especie y tiene 95 millones de años, mientras que hasta ahora se cifraba en 75 millones de años

LisboaActualizado:

Investigadores de dos universidades portuguesas han descubierto el fósil de cocodrilo más antiguo del mundo, con 95 millones de años. Su estudio corresponde, además, a una nueva especie censada, denominada «Portugalosuchus azenhae», tal como se refleja en la publicación realizada por la revista científica «Zoological Journal of the Linnean Society».

«Hasta hoy, se creía que los verdaderos cocodrilos existían desde hace 75 millones de años y este nuevo fósil tiene 95 millones de años, es decir, 20 millones de años más antiguo de lo que se pensaba», señala uno de los tres paleontólogos involucrados, Octávio Mateus, de la Universidad Nova de Lisboa.

De este mismo centro procede Eduardo Puértolas-Pascual, mientras que Pedro Callapez se adscribe a la Universidad de Coimbra. Los tres profundizaron en el hallazgo efectuado en 2003 por la geóloga Matilde Azenha, quien encontró los restos del reptil en Tentúgal, perteneciente a la comarca de Montemor-o-Velho, en el distrito de Coimbra.

El fósil va a ser expuesto en el Museo de Lourinha, situado a 70 kilómetros de Lisboa y especializado en etnología, arqueología y paleontología. De hecho, los expertos del museo certifican: «El fósil de una nueva especie de cocodrilo de Portugal modifica lo que los científicos pensaban hasta ahora sobre el origen de este animal. Los reptiles semejantes a los cocodrilos, los cocodrilomorfos, existían desde los primeros dinosaurios, pero el hallazgo actual corrige 20 millones de años el origen de los verdaderos cocodrilos».

Por su parte, Octávio Mateus explica: «Este fósil es único en su anatomía y pieza clave para comprender las fases iniciales de la evolución de los cocodrilos, ya que es el más antiguo del grupo de los considerados como los verdaderos cocodrilos».

Los técnicos del Museo de Lourinha, que han seguido de cerca la evolución de las investigaciones, subrayan la importancia del hallazgo: «El descubrimiento se fundamenta en un cráneo y una mandíbula inferior que exhiben características nunca vistas en ninguna otra especie de cocodrilo. De ahí que podamos hablar de una nueva atribución, ‘Portugalosuchus azenhae’, como ha sido bautizado (en homenaje al apellido de la geóloga)».

Unas palabras refrendadas por Eduardo Puértolas-Pascual, el mayor especialista portugués en cocodrilos: «La mandíbula presenta una abertura que ayuda a definir lo que es un verdadero cocodrilo, en contraste con los reptiles parecidos. Estos últimos no tenían esa abertura en los huesos de la mandíbula».

La expectación crece alrededor del museo ante la proximidad de la exposición del valioso fósil, tal cual acredita el museo: «Los resultados de un estudio de linaje colocan este especimen dentro de ‘Crocodylia’, como un grupo hermano de los otros cocodrilos. Por tanto, este ejemplar portugués representa una especie única y bien documentada en aquella edad geológica europea. El descubrimiento contribuye a rellenar una laguna en el registro de fósiles y arroja luz sobre la radiación y el origen de los cocodrilos, que muy probablemente aconteció en Europa».