VAarios alcaldes de localidades cercanas a la futura mina de uranio de Berkeley Minera
VAarios alcaldes de localidades cercanas a la futura mina de uranio de Berkeley Minera - EFE

El Consejo de Seguridad Nuclear da luz verde a parte del proyecto de la mina de uranio de Retortillo

Un voto particular pide que se refundan todos los procedimientos abiertos en uno solo

MadridActualizado:

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha valorado favorablemente dos pasos intermedios para la autorización de la mina de uranio a cielo abierto de Retortillo (Salamanca). En concreto, se trataría del Programa sobre Vigilancia Radiológica Ambiental y el Programa de Vigilancia y Control de las Aguas Subterráneas.

La decisión avanza ligeramente el tortuoso proceso pendiente por resolver para que salga adelante el proyecto de la minera australiana Berkeley, en el que figuran varias explotaciones en la zona así como una planta de tratamiento. Entre los más relevantes, Berkeley debe resolver el reciente rechazo a la licencia urbanística por parte del Ayuntamiento de Retortillo, y aún está pendiente del informe del CSN sobre el almacenamiento de los desechos. El último paso sería la autorización por parte del Ministerio para la Transición Ecológica. No obstante, según indicó un portavoz de la Coordinadora No a la mina de uranio citado por la agencia Ical, Teresa Ribera les aseguró de forma extraoficial que la mina no saldrá adelante.

Ahora, según se desprende del voto particular que ha hecho llegar el consejero del CSN Jorge Fabra, uno de los miembros del Pleno, el 19 de diciembre de 2018 la autoridad nuclear acordó apreciar favorablemente en una votación 4 a 1 el programa sobre vigilancia radiológica de la planta de fabricación de concentrados. En el caso del control sobre aguas subterráneas, el CSN advierte que la empresa deberá poner a prueba al menos durante un año hidrológico completo el programa. Los resultados serán valorados después, para volver a ser estudiados por la autoridad nuclear.

Unificar el proceso

El voto particular no cuestiona esta evaluación técnica, pero pide que los expedientes en curso (sobre las explotaciones, la planta de tratamiento y el almacenamiento) sean refundidos en uno solo. «Este consejero considera que no debe avalar la continuidad del licenciamiento de este proyecto minero y metalúrgico en ninguna de sus vertientes hasta que el Pleno no haya deliberado y tomado una decisión sobre cómo unificar, armonizar y homogenizar todos los expedientes relacionados tanto con las explotaciones mineras de Retortillo y Zona 7, como con la planta de tratamiento del mineral extraído y el almacenamiento definitivo de sus residuos radiactivos», dice el texto.

Una consideración que, a juicio del consejero, no implicaría la paralización de los trabajos del CSN sino «su acumulación en un informe final que apreciara y se pronunciara sobre las afectaciones radioactivas y radiológicas sobre las personas y el medioambiente del conjunto de las actuaciones implicadas. Y esto con objeto de evitar cualquier presunción, en un sentido o en otro, de que el proceso de licenciamiento progresa irremediablemente hacia una decisión final, que, a día de hoy, carece de todo fundamento».

Además, en el voto particular, Fabra concluye que «sería muy conveniente aclarar en qué situación se encuentran los diferentes expedientes administrativos instruidos por las diferentes administraciones públicas involucradas en este proyecto, así como si las competencias ejercidas por unas u otras han sido adecuadas a derecho a la vista de la complejidad que ha ido adquiriendo el proyecto». Entre los procesos administrativos se encuentra el rechazo de la licencia urbanística por parte del Ayuntamiento de Retortillo, la declaración de impacto ambiental concedida por la Junta de Castilla y León en 2014 (y con validez de cinco años), así como varios procesos judiciales abiertos.