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Condenan en Mallorca a seis años de cárcel a un expárroco por agresión sexual contra una menor

La víctima tenía diez años de edad en el momento en que ocurrieron los hechos, que han sido condenados de nuevo por el Obispado

Palma de Mallorca Actualizado: Guardar
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El expárroco de Can Picafort —ubicado en el municipio mallorquín de Santa Margalida—, Pere Barceló, será condenado finalmente a seis años de prisión por un delito continuado de agresión sexual contra una menor, que tenía diez años cuando se iniciaron los hechos, en 1997. La víctima era una de las personas que en aquellas fechas acudía a catequesis en la parroquia y que asistía también como monaguilla en la iglesia de Can Picafort.

Tras varios episodios iniciales de tocamientos, Barceló obligó a la menor a practicarle felaciones en diversas ocasiones y con posterioridad, en 1998, la violó de manera reiterada en la parroquia.

La Fiscalía pedía inicialmente 42 años de cárcel para Barceló, como presunto autor de varios delitos continuados de agresión sexual. Finalmente, el Ministerio Público ha llegado a un acuerdo de conformidad con la defensa, fijando una pena de sólo seis años, al entender que en este caso se podían aplicar los atenuantes de confesión y reparación del daño. La condena incluye también un periodo de cinco años de alejamiento de la víctima una vez que el agresor haya salido ya de la cárcel.

El juicio se ha celebrado este lunes en la Audiencia Provincial de Palma. El acusado ha afirmado ante el tribunal que se encontraba «totalmente arrepentido» y que desea «lo mejor» para la víctima, que en la actualidad tiene 28 años. «Nunca he tenido rabia de ningún tipo, al contrario», ha concluido.

Por su parte, la joven ha relatado ante el tribunal, entre lágrimas, cómo se produjeron las agresiones sexuales. Durante su intervención, ha señalado que cuando hace años se inició una primera investigación sobre estos hechos, siendo ella aún una niña, fue coaccionada por el párroco para que mintiera. «Me convenció para que a todo dijera que no, que todo era mentira», ha señalado, para añadir: «Yo pensaba que si a lo mejor decía la verdad, mis padres no me iban a creer, porque era una niña».

Siendo ya mayor de edad, la víctima presentó en 2012 una denuncia por estos hechos ante la Guardia Civil. A raíz de dicha denuncia, se abrió una nueva investigación, que finalmente derivó en el juicio celebrado este lunes, que ha quedado ya visto para sentencia.

En declaraciones al canal autonómico IB3, la joven ha señalado, a la salida del juicio oral, que se sentía «tranquila, liberada, porque se ha hecho justicia, pero hace ya muchos años que debería haberse hecho». Asimismo, ha indicado que decidió dar el paso de presentar una denuncia gracias al documental de IB3 «Los monstruos de mi casa», en el que el hoy periodista de «Diario de Mallorca» Mateu Ferrer relataba que, siendo un niño, había descubierto a Barceló cometiendo abusos sexuales.

Cabe recordar que ya en marzo de 2013 el Tribunal Eclesiástico de Mallorca había expulsado a Barceló del «estado clerical» y le había prohibido totalmente «el ejercicio de su ministerio sacerdotal» por su vinculación probada a diversos casos de pederastia. El Obispado de Mallorca ha emitido este lunes un comunicado en el que señala que «respeta las decisiones de los organismos judiciales ordinarios» y en el que también manifiesta «su repulsa por estos comportamientos impropios de un sacerdote» y reitera «su proximidad a las víctimas de estos abusos».

El comunicado recuerda que «desde el primer momento el Obispado se ha adherido a la doctrina de tolerancia cero ante los abusos a menores, impulsada por el Papa Benedicto XVI y continuada por el Papa Francisco». La víctima recibió en su momento una indemnización de 30.000 euros por parte del Obispado de Mallorca.