Un equipo busca restos humanos - REUTERS/ Vídeo: ATLAS

La cifra de desaparecidos por el incendio de California sube a más de 1.000

El número provisional de fallecidos es 74, mientras prosiguen los esfuerzos por contener el fuego y localizar a los desaparecidos

CORRESPONSAL EN NUEVA YORKActualizado:

En algunas partes de la zona afectada por el incendio de Camp, en el norte de California, los trajes oscuros de los bomberos han dado paso a los monos blancos de los equipos de identificación de cadáveres, que peinan barrios enteros calcinados en busca de nuevas víctimas. De acuerdo con la información de las últimas horas, el número de fallecidos se elevaba hasta 74, según los datos ofrecidos por el shérif del condado de Butte, Kory Honea. Es, con diferencia, el incendio más trágico de la historia de California, con más del doble de víctimas del que se cebó en 1933 en Griffith Park, en Los Ángeles, y que acabó con la vida de 29 personas.

Una de las principales preocupaciones para las autoridades es el alto número de desaparecidos, cuyo recuento se ha disparado en los últimos días. Según Honea, el jueves por la noche llegaba a los 1.011. La violencia de las llamas del incendio, iniciado el pasado jueves, forzó una evacuación urgente de miles de personas. Las autoridades no saben el paradero de muchas de ellas. «Hay mucha gente que tuvo que dejar sus casas, y muchos no saben que los estamos buscando», dijo Honea, que advirtió que la cifra de desaparecidos es «dinámica» e irá cambiando con el paso de las horas. Todo apunta a que se reducirá a medida de que los evacuados desaparecidos o sus familiares faciliten información a las autoridades. Pero también es posible que la cifra de fallecidos siga creciendo con la intensificación de la búsqueda de cadáveres entre las ruinas de Paradise, la localidad más afectada. «Están buscando en vehículos que ardieron, en casas quemadas, en sus alrededores», explicó el responsable de investigaciones del shérif, Steve Collins.

El fuego, mientras tanto, seguía sin controlarse y hasta ayer por la mañana había quemado 57.500 hectáreas y alrededor de diez mil edificios. El incendio está controlado en un 45% y su intensidad destructiva ha caído. En la noche del jueves al viernes, solo calcinó alrededor de cuatrocientas hectáreas, aunque se espera que el fin de semana aumente su ímpetu: se espera que regresen vientos fuertes, de hasta 65 kilómetros por hora.

El impacto del incendio se nota desde hace días en la cercana bahía de San Francisco, que incluye ciudades como la que le da el nombre, y otras como Oakland o Berkeley. La nube de humo ha llegado hasta allí, ha convertido el aire en irrespirable y ha forzado la cancelación de clases en colegios públicos y universidades.

Hoy se espera que el presidente de EE.UU. visite California, un estado sacudido en los últimos años por el fuego. Otro gran incendio sigue activo en las inmediaciones de Los Ángeles -ha provocado tres víctimas mortales- y se han declarado un total de 500 fuegos en el último mes.