Ceremonia de Beatificación en el Palacio Vistalegre de Madrid
Ceremonia de Beatificación en el Palacio Vistalegre de Madrid - MAYA BALANYA

Beatificación de Guadalupe Ortiz de Landázuri: «Ya era hora de que una mujer tan guay subiera a los altares»

Emoción en los asistentes a la ceremonia de ayer en Madrid de la subida a los altares de la primera laica del Opus Dei

MadridActualizado:

Rosaline, una numeraria de Costa de Marfil, cumplió ayer su sueño. Durante todo un año había estado organizando actividades para conseguir dinero y poder viajar a España y asistir a la beatificación de Guadalupe.

No podía ocultar su satisfacción por ver cómo la mujer que admira, que «le gustaba mucho la vida, muy simpática y sonriente, ha subido a los altares».

Muy cerca de Rosaline, Amparo, una española llegada de Austria, afirmaba a ABC que «ya era hora de que una mujer tan guay subiera a los altares. Siempre me atrajo su apertura y su ejemplo me ayuda a vivir en Austria como una austriaca».

Alfonso se muestra orgulloso, al afirmar que Guadalupe es «un gran referente para toda la Iglesia y la humanidad» y que «ha seguido su figura desde hace muchos años».

Isabel Sánchez, la secretaria general del Opus Dei, considera esta beatificación una «sacudida a la mediocridad». A su juicio, Guadalupe representa «la mejor versión de nosotros mismos». La máxima responsable de las mujeres de la Obra viajó desde Roma para estar presente en esta ceremonia.

Quién también se encontraba especialmente feliz era el pintor sevillano Nacho Valdés, autor del cuadro de Guadalupe Ortiz de Landázuri, que se encuentra en el Real Oratorio del Caballero de Gracia. Numerario del Opus Dei, asistió desde las primeras filas a la beatificación de la mujer sobre la que ha querido dar una imagen de normalidad en su obra. «La he pintado en un espacio normal, cotidiano. en una sala de estudio y la luz que aparece, que se refleja en el cristal, es la luz de Dios», señala.

Aurora también ha viajado desde Sevilla y afirma estar «aquí por un regalo de la Virgen de Guadalupe, tuve un accidente y me encomendé a ella». Desde que tuvo conocimiento de la beatificación «le rezo con una Fe increíble y sé que me va a ayudar. Ella tenía un don para saber lo que cada persona lleva dentro».

La «magia del momento» la puso el Grupo Alborada de músicos profesionales, que interpretaron piezas compuestas para esta ceremonia.