La portada retirada
La portada retirada

Amnistía Internacional retira una portada de su revista tras ser criticada por banalizar la crisis de refugiados

Mostraba a una actriz antigua refugiada posando tumbada sobre una montaña de chalecos salvavidas naranjas y con uno de ellos a modo de bikini

MadridActualizado:

La sede holandesa de la ONG Amnistía Internacional ha retirado la portada del último número de su revista «Glamoria», en la que aparecía una actriz antigua refugiada posando tumbada sobre una montaña de chalecos salvavidas naranjas —los que se utilizan para el rescate de migrantes y refugiados en el Mediterráneo— y con uno de ellos a modo de bikini.

«Pedimos disculpas por cualquier ofensa que haya podido causar. Nunca fue nuestra intención ofender a nadie y lamentamos que la elección de esta portada haya sido una distracción de nuestro trabajo en curso para poner fin a la terrible situación de muchas personas atrapadas en las islas griegas», ha precisado la organización en un mensaje publicado en Twitter.

La ONG ha decidido retirar la portada después de que esta empezara a despertar críticas, entre ellas, la de la periodista del canal árabe Al Aan TV. «Con los miles de muertos en el Mediterráneo es muy irrespetuoso sexualizar la tragedia de los refugiados», indicaba la reportera en su cuenta de la red de microblogging.

La revista, según ha precisado la propia ONG, la diseñan junto a activistas y antiguos refugiados —en este caso, la actriz Jouman Fattal, que huyó de Siria— para «llamar la atención» sobre «el marcado contraste entre el estilo de vida lujoso representado en las revistas y la terrible situación de las personas que viven en los campos de refugiados». El nombre de la publicación «Glamoria» hace referencia al término «glamour» y al campo de refugiados de Moria, en la isla griega de Lesbos.

La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) denunció el pasado mes de septiembre el incremento de los casos de intentos de suicidio y de autolesiones entre los menores de edad recluidos en el campo de internamiento de refugiados de Moria. Además, ha denunciado las condiciones de «sobrepoblación e insalubridad» del campo, en el que viven casi el triple de personas del número para el que está habilitado.