Bomberos extinguen incendio en Portugal
Bomberos extinguen incendio en Portugal - EFE
Incendios

El 2017 ya es el peor año de incendios desde 2012 por la falta de lluvia y el calor

Hasta el 31 de mayo se han quemado más de 38.000 hectáreas

MADRIDActualizado:

En los primeros cinco meses de 2017 ya se han quemado más de 38.000 hectáreas a causa de 2.842 incendios forestales —de superficie mayor o igual a una hectárea—, convirtiendo este año en el peor del último lustro. Además, ha habido seis grandes incendios declarados, es decir, de más de 500 hectáreas. Solo en 2012 se superó esta cifra con más de 66.000 hectáreas calcinadas en los meses comprendidos de enero a mayo a causa de casi 3.726 fuegos y once grandes incendios.

El 2017 ha sido especialmente vulnerable al fuego debido a varios factores. «Este año ha sido más malo por la sequía, de hecho, llevamos un anticipo de un mes. Ahora mismo, tenemos unos niveles de sequía propios de julio», afirma José Ramón González Pan, experto del Colegio de Ingenieros Técnicos Forestales. Esta sequía ha sido propiciada por el número de precipitaciones que han tenido lugar en estos primeros meses del año. «Hemos tenido una temporada invernal muy irregular. Mientras que en Canarias y en el Mediterráneo ha llovido mucho, en el Cantábrico y en la zona más occidental de la Península ha habido unas lluvias muy pobres», asegura Eduardo Rojas, decano del Colegio de Ingenieros de Montes.

Otras de las causas que destaca Rojo se centran en que esta última temporada invernal ha traído un viento sur muy seco. Aún así, destaca que los factores son «aleatorios», sin olvidar la intervención humana, ya que el 95% de los incendios son provocados por el hombre, según especifica González, ya sean intencionados o por actividades en el campo o por utilización de maquinaria.

En estos últimos cinco años se ha mantenido una media de casi 3.000 incendios por año. En este periodo, otro de los años negros a destacar fue 2014. Se registraron casi 2.000 incendios, que calcinaron un total de 28.742 hectáreas y con un registro de tres grandes incendios. El año menos malo fue 2016, pues solo se registraron 421 incendios, lo que dejó casi 3.000 hectáreas quemadas y ningún gran incendio.

En cuanto al verano que nos depara, pese a haber empezado con mal pie, ambos aseguran que es «impredecible» como será la temporada estival de 2017. «Desde luego no es un año bueno, pero ha habido años que han empezado de manera similar y debido a las tormentas posteriores disminuyó el riesgo», explica González. A lo que Rojo añade unas posibles variables que pueden entrar en juego a la hora de producirse un incendio: «Hay factores como el punto de inicción, el fuego de noche o que el fuego se produzca en un sitio muy difícil».

Ambos expertos aluden a que el factor más importante es la prevención. González destaca que hay que tener «especial cuidado en el uso de maquinaria, y que cualquier actividad, por muy sencilla que parezca, hay que prestarle especial atención y aumentar al máximo la precaución».

Operativo

Tanto Rojo como González afirman que el dispositivo con el que cuenta España para la prevención y extinción de incendios es «muy eficaz» y «uno de los mejoers del mundo». Aún con el incendio de Portugal reciente, Rojo asegura que «Portugal ha tenido más recortes y que no tienen los medios que tenemos aquí. En España no se ha ahorrado en materia de extinción de incendios», sentencia.