Daniel Montaño, el primer sevillano condenado a esta pena, tiró a una bebé de 17 meses por un balcón
Daniel Montaño, el primer sevillano condenado a esta pena, tiró a una bebé de 17 meses por un balcón - ABC
Tribunales

Retrato del condenado a prisión permanente: un asesino de niños y mujeres

Dos sevillanos están entre los siete reos que cumplen en el país la pena más severas que contempla el Código Penal

SevillaActualizado:

Siete hombres cumplen condena de prisión permanente revisable en estos momentos en España. Dos de ellos son sevillanos, incluido el último procesado que ha entrado en este grupo de reos con la pena más severa que recoge el actual Código Penal. Se trata de Enrique Romay Reina, sentenciado por matar e intentar violar a una vecina de Pilas en 2017. Es también el primer acusado al que la Audiencia Provincial de Sevilla le impone esta pena controvertida, que puede tener fecha de caducidad.

Antes que Romay Reina, otro sevillano recibió esa misma condena pero dictada por la Audiencia de Álava. Daniel Montaño, un profesor de música que se había trasladado al País Vasco por motivos laborales, tiró por la ventana a una bebé de 17 meses e intentó matar a su madre, que se había negado a mantener relaciones sexuales con él.

La prisión permanente revisable entró en vigor en marzo de 2015. En julio, el PSOE junto a otros partidos de izquierdas, UPyD o los nacionalistas vascos recurrieron la reforma del Código Penal ante el Tribunal Constitucional, que aún no se ha pronunciado. Ese recurso ha servido a los socialistas para no llevar a cabo la promesa que hizo estando el Gobierno de Rajoy en Moncloa, de sacar la prisión permanente del ordenamiento jurídico.

Cuatro años después de aquella reforma y ocho sentencias condenatorias en primera instancia y una revocación del Tribunal Supremo sirven para trazar un retrato del delincuente que está recibiendo esta pena. Son delitos de extrema gravedad. Por eso constituyen un grupo minoritario de condenados. Todos ellos son asesinos de niños y mujeres y algunos entrarán en la historia de la crónica negra por su crueldad. Los condenados que acabaron con la vida de los pequeños buscaban el daño colateral dirigido a terceras personas, principalmente a sus exparejas.

Nogueira retransmitió cómo mataba a sus tíos y a sus hijos de tres años y doce meses
Nogueira retransmitió cómo mataba a sus tíos y a sus hijos de tres años y doce meses - ABC

La galería de los horrores que componen los hechos cometidos por estos siete condenados la inauguró David Oubel, más conocido como el asesino de Moraña. Este gallego admitió en el juicio haber matado con una sierra radial a sus hijas de nueve y cuatro años. El fiscal no pudo contener las lágrimas cuando solicitó la máxima pena al tribunal. Era julio de 2017.

La crueldad de asesinos como David Oubel, que mató a sus dos hijas con una siera radial, hizo llorar en la sala al fiscal cuando reclamó la máxima pena

De crueldad extrema fueron calificados los asesinatos de Patrick Nogueira o el de Francisco Salvador García; éste último además es el primer condenado en Andalucía. Nogueira, el asesino de Pioz, llegó a retransmitir por whatsapp a un amigo cómo mataba a sus tíos y a los niños pequeños de la pareja, de sólo tres años y 12 meses. «Qué risa, los niños no corren cuando los voy a matar» fue uno de los mensajes que se vieron en el juicio.

Medio centenar de golpes y una veintena de cuchilladas recibió la expareja de Francisco Salvador en su domicilio de Huércal (Almería). Toñi murió degollada en uno de los crímenes machistas «más salvajes» conocidos en los últimos años, según lo describió la Fiscalía de Almería.

Además del asesino de Moraña, otro padre, Marcos Mirás, mató a su hijo de once años de un fuerte golpe en la cabeza con una pala después de llevarlo a una zona de monte, de difícil acceso. Lo hizo el Día de la Madre de 2017 y como reza la sentencia de la Audiencia de La Coruña, su intención era «causarle el mayor sufrimiento psíquico a su exmujer».