José Luis ha salido esta madrugada de Sevilla y llegará a Albacete a las sieta de la tarde del sábado
José Luis ha salido esta madrugada de Sevilla y llegará a Albacete a las sieta de la tarde del sábado - ROCÍO RUZ
«SI NO SE INVESTIGA NUESTROS NIÑOS SE MUEREN»

Recorre 650 kilómetros en bici sin detenerse a dormir para que se investigue sobre el cáncer infantil

Su hijo tiene neuroblastoma y va a seguir recaudando fondos

SevillaActualizado:

José Luis López ha salido en bicicleta a las cinco de esta madrugada pasada del Virgen del Rocío y llegará a su tierra, Albacete, el sábado a las siete de la tarde, sin parar. Sin dormir. Serán 60 horas de recorrido con puertos de montaña y elevadas temperaturas lo que le queda por delante al padre de Pablo, un niño de 5 años con neuroblastoma que como todos los demás menores con cáncer necesita que se investigue sobre la enfermedad para que puedan curarse, y para ello hace falta dinero.

Es lo que pretende conseguir esta familia que en año y medio ya ha alcanzado los 72.000 euros para proyectos encaminados a encontrar tratamientos «porque si no se investiga nuestros niños se van a morir», dijo ayer José Luis López en una rueda de prensa para dar a conocer esta iniciativa denominada «El reto de Pablo», que se celebró en el Instituto de Biomedicina de Sevilla (Ibis) porque son a sus investigadores a donde irán los fondos recaudados a través de patrocinios, sorteos y donaciones de particulares.

Este padre cuenta con el apoyo de la Asociación de Familiares y Amigos de Pacientes con Neuroblastoma (NEN) que preside Joaquín Moli y que tiene en la actualidad 8 proyectos de investigación en diferentes hospitales de España.

Los profesionales del Instituto de Biomedicina de Sevilla y del Hospital Universitario Virgen del Rocío están trabajando en un nuevo proyecto de investigación que pretende identificar nuevas dianas terapéuticas para los tipos de neuroblastomas más agresivos, que son los tumores sólidos pediátricos extracraneales más frecuentes.

Estos cánceres se caracterizan por aparecer en la edad infantil y tienen una gran heterogeneidad, dado que se han descrito en distintas localizaciones y con una gran variabilidad clínica, desde pacientes que han vivido una regresión espontánea, incluso con la enfermedad ya en fase metastásica, hasta otros que han sufrido una rápida progresión de la patología.

Este tipo de proyectos, según dijo ayer en dicha rueda de prensa el investigador Ricardo Pardal, conlleva un coste de unos 250.000 euros cada tres años.