Francisco Javier García «El Cuco», en los juzgados de Sevilla - ABC

El CucoEl juez concluye que Francisco Javier García «El Cuco» estuvo en el piso cuando mataron a Marta del Castillo

Procesa al entonces menor y a la madre por mentir en el juicio y asegura que se pusieron de acuerdo para dar coartada sobre la hora en que habría llegado a casa

SevillaActualizado:

Un juez de Sevilla ha emitido un auto de procesamiento por presunto falso testimonio a Francisco Javier García «El Cuco» y sus padres, al considerar que urdieron un plan para engañar al tribunal sobre lo ocurrido el día de la muerte de la joven sevillana en 2009. El auto supone un nuevo vuelco al caso después de que el menor fuera condenado sólo por encubrimiento ya que confirma que hay pruebas de que el menor estuvo en la vivienda donde se produjo el crimen la noche del asesinato.

En el auto, al que ha tenido acceso ABC, se asegura que las pruebas «han evidenciado que en la tarde noche del día 24 de enero de 2009, (cuando ocurrieron los hechos) Francisco Javier García Marín, sí estuvo en el domicilio sito en la calle León XIII», el lugar donde se produjo el crimen.

Francisco Javier García «El Cuco», que era menor cuando ocurrieron los hechos, fue condenado a dos años y once meses de internamiento en un centro por encubrir el crimen de Marta del Castillo. Ahora, en el nuevo auto de procesamiento se acusa de falso testimonio tanto al joven, que supuestamente reside en Francia como a su madre.

El escrito del juez se dirige también contra sus padres, aunque el padre falleció hace unos meses por lo que se declara extinguida la responsabilidad contra él. Las diligencias se abrieron hace ya varios meses y la investigación se centró en que los padres se habrían puesto de acuerdo para dar coartada al menor durante la madrugada en la que se produjo el crimen de la joven sevillana. De hecho, el juez asegura que los padres estuvieron fuera de su casa, en un bar, hasta las 4.30 o 5 de la madrugada, a la misma hora que habían declarado que estaban con el Cuco.

El juez considera en la resolución que ante de prestar declaración en calidad de testigos en el juicio celebrado en la sección VII contra los cuatro mayores de edad, los tres encausados «urdieron un plan que tenía como única finalidad engañar al tribunal acerca de lo realmente acaecido» cuando se produjo el asesinato de Marta.

Urdieron un plan

Así se recuerda que cuando el Cuco declaró como testigo en el juico el día 25 de octubre de 2011. «de acuerdo con el plan urdido» manifestó que no había estado en la tarde noche del 24 de enero en el piso donde ocurrió el crimen de la joven y que había estado con varios amigos, en franjas horarias distintas a las reales». Además, declaró que sobre las 23.30 de ese mismo día se encontró en las inmediaciones del domicilio familiar con su padre, que se dirigía a tirar la basura, tras lo que subió a la casa y no salió de la misma.

Respecto a la madre, el juez asegura que manifestó «de manera mendaz» que el día 24 de enero de 2009 salió a tomar una copa con un amigo y que volvieron a su domicilio sobre las 1.30/2.00 horas del día 25. Y que aseguró que entró en el dormitorio del menor «que lo vio acostado y le dio un beso».

«No estaba en casa»

Se trata de una investigación que se abrió después de que la familia de Marta entregara en el juzgado las grabaciones realizadas a los padres del Cuco en las que hablan claramente de la declaración que preparan para dar coartada a su hijo acerca de la hora que volvió a casa. Son unas grabaciones en las que se escucha a los padres preparar la declaración que van a prestar para dar coartada a su hijo. En una de ellas confiesan: «Esa noche volvimo sobre las cuatro y la verdad es que el niño no estaba en casa».

El juzgado ordena continuar las actuaciones por el trámite de procedimiento abreviado por la participación de los investigados en el presunto delito de falso testimonio. A partir de ahora se da un plazo de diez días al fiscal y a la acusación particular para que emitan sus calificaciones.

El procesamiento del Cuco y su madre por falso testimonio se produce cuando han pasado ya diez años desde el asesinato y desaparición de Marta del Castillo sin que los padres hayan podido enterrar el cuerpo de su hija, en paradero desconocido. El único que cumple condena es Miguel Carcaño, asesino confeso y que fue condenado por la Audiencia de Sevilla en una pena ratificada por el Tribunal Supremo.