Algunas de las armas caseras intervenidas por los funcionarios en centros penitenciarios españoles
Algunas de las armas caseras intervenidas por los funcionarios en centros penitenciarios españoles - ABC

Las prisiones sevillanas, entre las más peligrosas de España

Sevilla II es la cárcel con más muertes por sobredosis y el Psiquiátrico Penitenciario el segundo donde más agresiones a funcionarios se registraron el año pasado

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El último incidente que ha trascendido y ha saltado los muros de la prisión de Sevilla I, donde un preso intentó rajarle el cuello este miércoles a una médico cuando pasaba consulta, sólo va a computar en las estadísticas de los sindicatos de los funcionarios. Este episodio violento, como fue abortado antes de que la trabajadora sufriera heridas, no formará parte de los informes oficiales de Instituciones Penitenciarias, lamentan desde Acaip.

La radiografía elaborada por este sindicato sobre el nivel de conflictividad de las prisiones españolas sitúa a varios centros de Sevilla entre los primeros en número de agresiones a funcionarios, en muertes por sobredosis de los reclusos y en teléfonos móviles intervenidos. Los terminales son una mercancía prohibida para los internos pero se trata de un producto muy preciado en el mercado negro que circula entre rejas.

El informe de Acaip analiza un periodo largo, más de una década (2000-17), y con las cifras obtenidas, esta organización argumenta sus demandas de aumentar las plantillas y mejorar los medios materiales tras años de recortes en las prisiones españolas. Así, vinculan, por ejemplo, directamente las muertes por sobredosis de reclusos a la dificultad de controlar las entradas de sustancias en los centros penitenciarios. «Las drogas llegan a las cárceles a través de familiares que visitan a los internos o cuando éstos regresan de algún permiso. Cuando aumentan los controles, crecen las incautaciones. No falla», señalan a ABC desde Acaip.

66 muertes

En este capítulo Sevilla II es la prisión española donde se han computado más muertes en el periodo analizado: 38 fallecimientos. Una cifra que sólo iguala el centro de A Lama en Pontevedra. La prisión sevillana ubicada en Morón lidera una clasificación a pesar de que abrió en julio de 2008.

Entre las diez primeras cárceles españolas en número de muertes por el consumo de drogas hay otro centro de la provincia, Sevilla I, con 26 presos fallecidos. Más lejos en la estadística se sitúa el Hospital Psiquiátrico con dos víctimas. En total, 66 muertes que de haberse cumplido las reglas que prohíben el consumo y tenencia de drogas en los recintos penitenciarios no debieron producirse.

El año pasado, el Hospital Psquiátrico llegó a tener un único médico especialista para atender a 165 enfermos a pesar de que había tres vacantes libres.

Significativa es también la posición que ocupa el psiquiátrico penitenciario de Sevilla, el único centro de estas características junto al de Alicante que funciona en España. Por la tipología del recluso, que sufre algún tipo de enfermedad mental, la población es pequeña en comparación con otros recintos grandes como las prisiones tipo de Puerto III o la de Morón. A pesar de tener una cifra contenida de internos que no supera los 200, este centro es el segundo en número de agresiones a funcionarios en el último año: 13. Sólo lo supera en la estadística la prisión de Palma con una agresión más y un millar de internos en sus módulos.

El año pasado, el sindicato UGT denunciaba la situación del único psiquiatra que trabajaba en el centro en ese momento y que tenía a su cargo a toda la población reclusa: 165 enfermos. La relación de puestos de trabajo contempla cuatro profesionales para ese hospital psiquiátrico. Estas vacantes sin cubrir, subrayan desde Acaip, incide directamente en la calidad de la asistencia que reciben los presos y por tanto en la conflictividad derivada de un mal seguimiento de los tratamientos.