La fachada de Plaza de Armas volvío a ver la luz tras años bajo una lona
La fachada de Plaza de Armas volvío a ver la luz tras años bajo una lona - Vanessa Gómez
Finalizan las obras

Plaza de Armas se descubre tras su rehabilitación

Tras ocho años esperando unas obras de rehabilitación, la lona que cubría el edificio se retiró ayer

SevillaActualizado:

Tras casi ocho años de invisibilidad, el histórico edificio de Plaza de Armas por fin se descubrió este martes. La lona que lo ha mantenido oculto desde 2011 fue retirada por los operarios que han llevado a cabo su rehabilitación después de que en 2016 se aprobara el proyecto para restaurar la fachada de la antigua estación de Córdoba, hoy centro comercial Plaza de Armas.

La antigua estación ferroviaria es un edificio declarado Bien de Interés Cultural con categoría de monumento y protección integral, razón por la que su rehabilitación ha sido tan metiulosa. El proyecto ha intervenido en una superficie total de 50.170 metros cuadrados correspondientes a las fachadas exteriores del edificio, en las que se han realizado obras de limpieza y saneamiento, además de la renovación de las carpinterías de madera e hierro, almenas de ladrillo, piezas cerámicas, y otros remates ornamentales.

La obra se tuvo que ejecutar con urgencia, tras seis años bajo la lona, porque los ladrillos que componen la fachada sufrían microrroturas internas por el uso de arcillas de baja calidad y el alto contenido en yeso durante su fabricación, agravado por un defectuoso proceso de cocción en los tejares y la contaminación ambiental. A lo largo de estos dos años se ha llevado a cabo una intervención que ha costado 861.261,58 euros.

Andamios desde 2012

De esta forma, se ha recuperado la visión de la fachada, cuyo mal estado obligó a los responsables del centro comercial a instalar unos andamios con una lona que reproducía la imagen exterior del inmueble para evitar el riesgo de caídas de ladrillos a principios de 2012.

Entonces, la idea era llevar a cabo cuanto antes la restauración de la fachada, pero la empresa encargada de los trabajos fue renovando el permiso hasta en seis ocasiones en base a la realización de ensayos y pruebas sobre el tratamiento a emplear. Por esta razón, para evitar daños a viandantes, la empresa gestora del centro comercial, Necsa (participada entonces en un 60% por Riofisa y en un 40% por Adif), levantó un andamio arriostrado a la fachada y sobre él puso una lona que reproducía el edificio de estilo neomudéjar para evitar el impacto visual.

En aquel momento, ABC ya informó de que tras un conflicto entre departamentos de Urbanismo, uno de los cuales instó a retirar los andamios mientras el otro concedía una nueva prórroga y en 2016 se autorizó, por fin, el proyecto definitivo de saneamiento de la fachada.

El edificio está cedido hasta el año 2048 a la sociedad Fidalia -cien por cien de Adif-, que está tratando de relanzar este centro comercial, «convencida -dice- de que este centro comercial tiene una enorme potencialidad, dada su excelente ubicación y el atractivo del edificio, de indudable interés histórico y monumental». Además, Fidalia entiende que «la apertura del centro comercial Torre Sevilla es una gran oportunidad, ya que conlleva un incremento de visitantes a esta parte de la ciudad, cuyo flujo pasará en buena medida por delante de nuestro centro comercial».