María José Segarra
María José Segarra - ABC
Tribunales

El nuevo fiscal jefe de Sevilla se decide este martes

Segarra designará a su sucesor después de que el Consejo Fiscal vote entre los tres candidatos, Luis Fernández Arévalo, Javier Rufino y Angeles Calvo

SevillaActualizado:

El nombre del nuevo fiscal jefe de Sevilla se conocerá en las próximas horas. El Consejo Fiscal se reúne en la tarde de este martes en Cuenca y en el segundo punto del orden del día tiene los nombramientos de varias fiscalías. Una de ellas, la que dejó vacante María José Segarra para marcharse a la Fiscalía General del Estado el pasado mes de junio.

El consejo tiene una difícil papeleta por doble motivo. En primer lugar por la especial complejidad de una plaza con un importante volumen de asuntos y, en segundo lugar, porque en la Audiencia de Sevilla se está juzgando el Caso ERE y hay un centenar de macrocausas (la mayoría por asuntos de corrupción) pendientes también de ser juzgados. El cargo que dejó vacante Segarra está siendo ocupado en funciones por la teniente fiscal, Dolores Villalonga.

Una vez que el consejo emita su votación, la última palabra del nombramiento la tendrá la fiscal general del Estado, María José Segarra. Aunque la decisión podría retrasarse, se espera que se conozca en la tarde de este mismo martes y que se publique en el BOE a finales de esta semana.

La dificultad es mayor si se tiene en cuenta que compiten el fiscal jefe de Huelva, Luis Fernández Arévalo, el fiscal delegado de Medio Ambiente de Sevilla, Javier Rufino y a ellos se unió a última hora la fiscal jefe de Dos Hermanas, Ángeles Calvo, cuyas aspiraciones se conocieron cuando se habían cerrado las listas.

Bien situado

Luis Fernández Arévalo nació en Sevilla en 1958 y, aunque lleva tres años como responsable de la Fiscalía de Huelva, a sus 60 años cuenta con un curriculum profesional unido a su ciudad natal. Se hizo fiscal en 1982 (a los 24 años) y su primer destino fue Tenerife, donde permaneció un año. De allí pasó a Málaga hasta que en 1988 recaló en Sevilla, donde ha transcurrido la mayor parte de su carrera hasta que en 2015 fue nombrado fiscal jefe de Huelva. En Sevilla llevó asuntos de familia, vigilancia penitenciaria y extranjería. Y está especializado en la trata de seres humanos.

Además Fernández Arévalo, que en 2015 obtuvo más apoyos que Segarra en el Consejo Fiscal, está casado con la vocal del CGPJ a propuesta del PSOE, Pilar Sepúlveda, y es muy amigo del exconsejero de Justicia y también fiscal, Emilio Llera. Fernández Arévalo, que desde la Fiscalía onubense pidió el archivo de la pieza de los cursos de formación al igual que en el resto de provincias, fue de los pocos compañeros que acompañó a Segarra a Madrid a su toma de posesión.

Su contrincante, Javier Rufino, es algo más joven. Nacido en 1964 en Cazalla de la Sierra, se hizo fiscal en 1990. Pasó por Barcelona, donde se hizo cargo de temas antidroga y menores y posteriormente recaló en Cádiz, donde fue coordinador de vigilancia penitenciaria. Una vez en Sevilla se ocupó de los asuntos del contencioso administrativo hasta que en 2008 fue nombrado fiscal delegado de Medio Ambiente. Un cargo en el que lleva diez años sólo interrumpidos en 2014 cuando se marchó varios meses en comisión de servicios a La Haya, en Holanda. Allí estuvo destinado en Eurojust, especializado en lucha contra la delincuencia internacional organizada.

En las quinielas

Rufino, cuyo nombre siempre había estado en las quinielas de la sucesión de Segarra aunque hasta ahora nunca había dado el paso de presentarse, es también profesor asociado de Derecho Penal y Derecho Procesal en la Universidad Loyola Andalucía y tiene numerosas publicaciones de medio ambiente, daños a bienes culturales y expolio arqueológico, una materia que le apasiona. Perteneciente a la Asociación de Fiscales y muy querido entre sus compañeros, también fue a la investidura de Segarra.

En cuanto a Calvo, la candidata sorpresa, es de la misma promoción que Rufino. La fiscal jefe de Dos Hermanas, nacida en Sevilla en 1963, lleva al frente de la fiscalía nazarena desde el año 2004. Antes pasó por Cádiz hasta que volvió a Sevilla, donde recaló en Vigilancia Penitenciaria. Precisamente la Fiscalía que dirige, en Dos Hermanas, es el destino que la Junta de Andalucía eligió para poner en marcha el proyecto de oficina fiscal con el que pretende agilizar los procedimientos.