Marcha de la concentración por la Avenida de la Constitución - J.J. Úbeda [VÍDEO: M.J. López Olmedo]
Concentración

Miles de personas se concentran en Sevilla contra la puesta en libertad de la Manada

Claman contra la libertad de la Manada y rechazan la violencia contra las mujeres en la concentración de la Plaza Nueva y la posterior marcha a los juzgados del Prado de San Sebastián

SevillaActualizado:

Miles de personas —5.000 según los organizadores y 2.000 según agentes de la Policía Nacional— se concentraron ayer por la tarde en la Plaza Nueva de Sevilla en protesta por la sentencia que deja libre a los integrantes de «la Manada» bajo el pago de una fianza de 6.000 euros, que ayer mismo por la tarde salieron de las prisiones de Alcalá de Henares y Pamplona. La mayoría de las personas concentradas eran mujeres, de todas las edades, aunque también respondieron a la convocatoria muchos hombres que portaban pancartas. Los organizadores se concentraron frente al Ayuntamiento desde minutos antes de las 20 horas, (donde coincidieron con la salida de la última boda del día desde el Consistorio).

Con el paso de los minutos, cada vez acudían más personas que corearon consignas como «La justicia también nos viola», «Sevilla será la tumba del machismo», «Escucha, hermana, aquí está tu Manada», «No es un caso aislado, se llama patriarcado», «Siguen violando con impunidad, esto es lo que pasa en un sistema patriarcal», «La calle y la noche también son nuestras» o «Yo sí te creo», en apoyo a la joven madrileña víctima de los hechos.

El lema «Si La Manada sale a la calle, nosotras también» presidió la movilización, «una concentración improvisada de respuesta a la injusticia que supone que estos cinco hombres salgan a la calle», afirmaba una de las organizadoras. Por megáfono, una representante del colectivo Amazona, comentaba que le acababan de informar de que estaban llenando Amate con carteles en los que se decía que «No queremos vecinos violadores», que fue respondido con un gran aplauso y nuevas consignas.

«El hecho de salir con esta fianza ridícula me parece un escándalo infame y un agravio a la víctima y por ende a todas las mujeres», afirmaba Carmen, una jubilada sevillana que quiso estar presente en la concentración. «Estamos aquí porque sentimos miedo como todas las mujeres sevillanas, por las chicas jóvenes», afirmaba Mª Ángeles. Allí se encontraban también veinte mujeres de la asociación de mujeres del Cerro del Águila «Ocio y salud», que se unían «para reivindicar la justicia», afirmaban. Aunque la protesta se desarrolló sin incidencias, la Policía Nacional tuvo que atender a una joven que sufrió un desvanecimiento en la Plaza Nueva debido a las altas temperaturas y que tuvo que ser atendida a las puertas del Ayuntamiento.

A partir de las 20.35 se movilizó a los participantes mediante megáfonos para iniciar una marcha —que ocupó durante el recorrido prácticamente el 80 por ciento de la Avenida de la Constitución— hacia los juzgados del Prado de San Sebastián, donde llegaría sobre las 21.15 para finalizar a las 21.30 horas. Durante dicha marcha fueron vigilados por la Policía Nacional y Local, que no intervinieron, pero controlaron el tráfico los últimos para evitar problemas.

Entre las personas que se asistieron se encontraba el abuelo de Marta del Castillo, José Antonio Casanueva, que quiso mostrar «su apoyo total a estas personas, porque esta lacra que tenemos hay que eliminarla como sea. Me he visto en la obligación de venir en apoyo de las mujeres que están sufriendo, por todo el apoyo que recibí cuando ocurrió lo de Marta», con él y con el lema «Marta, Marta, Marta» coreado por todos los asistentes que permanecían sentados en la explanada frente a los juzgados del Prado de San Sebastián, se puso fin a la concentración sobre las 21.30 de la noche.

«Justicia»

Hace 58 días España fue un clamor popular: «No es abuso, es violación». Ayer, 32 ciudades se echaron a las calles en concentraciones convocadas en todo el país para gritar con voz unánime: «¡Justicia!». Miles de personas tomaron las calles de Madrid al grito de «No es abuso es violación». En Barcelona centenares de mujeres se concentraron también en la plaza Sant Jaume, donde usaron cacerolas y llaves para hacer una protesta sonora. En Málaga, unas 3.000 personas, según la organización de la Plataforma Violencia Cero, en Granada unas 1.000, y cientos en Jaén, Cádiz y Córdoba, así como los distintos municipios de la provincia de Sevilla en los que también se había convocado una concentración.