Las urgencias hospitalarias es otro motivo de queja de los médicos
Las urgencias hospitalarias es otro motivo de queja de los médicos - ABC
APERTURA HOSPITAL MILITAR

Médicos sevillanos piden más inversiones en sanidad

Llevarán a los grupos parlamentarios sus reivindicaciones

SEVILLAActualizado:

La nueva junta del Sindicato Médico de Sevilla (SMS), con su recién estrenado presidente a la cabeza, Rafael Ojeda Rivero, ha iniciado una ronda de contactos con los partidos políticos con representación parlamentaria para transmitirles sus principales preocupaciones sobre la sanidad pública en Sevilla.

«Los derechos laborales y retributivos, la falta de recursos sanitarios, la Atención Primaria, la hospitalaria, la gestión de incentivos del SAS y la politización de la sanidad», centran las quejas de unos profesionales que llevan años denunciando ante la opinión pública el deterioro de la calidad asistencial.

En el origen de todo, según denuncia, está la falta de recursos. Destaca que Andalucía es la comunidad española que menos invierte en sanidad con 1.147 euros por habitante en 2015, frente a los 1.547 de Extremadura o los 1.618 del País Vasco. Esta falta de inversiones se traduce, entre otras cosas, en la falta de médicos.

Una de sus causas se encuentra en las «malas condiciones laborales que les ofrece la Junta, lo que provoca su marcha de la sanidad pública a otras comunidades, a la sanidad privada o al extranjero». Especialmente graves son «la falta de pediatras en Atención Primaria o de médicos de urgencias», según expondrá el SMS a los parlamentarios. Estas navidades se ha vivido el problema de la saturación de las urgencias tanto en los centros de salud como en los hospitales.

Pues bien, parte del problema se ha debido a que las bajas de los profesionales y sus días de descanso no son adecuadamente cubiertos por parte de la Administración. También critican que faltan camas de hospitalización y de cuidados críticos y postoperatorios. «En las urgencias —dice Rafale Ojeda— en los periodos de mayor demanda, muchos pacientes aguardan horas para ser atendidos o ingresados. La falta de camas se ha intentado paliar con salas de sillones en las que los pacientes aguardan el ingreso o el alta, durante horas o días en unas condiciones indignas».

Otra cuestión que llevarán los médicos a los partidos políticos es el déficit crónico de la Atención Primaria, la puerta de entrada al sistema que, al no prestar la atención adecuada, motiva el desplazamiento de los usuarios a las urgencias hospitalarias.

El SMS sigue exigiendo, al menos, 10 minutos por paciente. «Es lamentable —sigue— que esta reivindicación permanezca sin ser atendida después de años de exigirla. Las consultas están sobrecargadas. Es habitual que un médico vea 80 pacientes en una mañana. Así es imposible prestar una asistencia de calidad». En los hospitales, las agendas también están sobrecargadas, con decenas de pacientes en la mañana, partes de quirófano de doce horas ininterrumpidas, presión para cumplir objetivos de lista de espera a costa de demorar intervenciones menos urgentes, que acumulan demoras de meses o años, falta de cobertura de las bajas; y, la presión de las urgencias, que ya se ha hecho crónica».

Agrega que en los hospitales sevillanos son frecuentes los problemas relacionados con la falta de camas de UCI que provocan retrasos o suspensiones de las intervenciones que requieren cuidados intensivos postoperatorios.

En Traumatología del Virgen del Rocío, destaca, el problema afecta también a «la Unidad de Reanimación Post-Anestésica (o «sala de despertar»), que no ha sido reformada desde hace décadas». En el General, señala que hace al menos un año que periódicamente se cierran dos camas de la UCI por falta de personal de Enfermería.

No deja atrás Ojeda que en el Virgen Macarena, el servicio de Neurocirugía no dispone de guardias de presencia física y, a veces, hay que trasladar al enfermo al Virgen del Rocío. «Este servicio lleva desde el 19 de diciembre sin quirófanos por falta de medios técnicos», declara para añadir que en este mismo hospital, Cirugía Pediátrica ha quedado muy mermada respecto a la patología que atiende y a la plantilla que lo compone.

Y todo este panorama con el Hospital Militar cerrado y unos médicos que cobran parte de sus retribuciones variables según ahorren más o menos con medidas como «no derivar pacientes al especialista, no incluirlos en lista de espera, recetar genéricos o reducir la prescripción».