Juan Espadas, durante la votación en las pasadas municipales
Juan Espadas, durante la votación en las pasadas municipales - Raúl Doblado
Resultados elecciones municipales Sevilla 2019

Espadas gobernará Sevilla en solitario y buscará apoyos inmediatos para el presupuesto de este año

Los partidos de la oposición votarán el sábado a sus cabezas de lista, aunque la ley garantiza al PSOE la Alcaldía en una segunda votación por ser el mayor grupo

SevillaActualizado:

El socialista Juan Espadas terminará esta semana de perfilar el arranque de su segundo mandato como alcalde de Sevilla con una premisa ya consolidada: va a gobernar en solitario y no va a tirar de pactos previos con ninguno de los partidos con los que podría hacerlo, Adelante Sevilla o Ciudadanos. Básicamente porque no los necesita, siquiera. La aritmética (grupo más numeroso con 13 concejales de los 31 de la corporación) y la propia Ley Electoral (que le permitirá gobernar en segunda votación por mayoría simple si no logra en la primera los apoyos de la mayoría de ediles) le respaldan para salir de la sesión de investidura de este sábado en el Salón Colón como alcalde por segunda vez sin que componentes de otros partidos tengan que pronunciar su nombre, como ocurrió en junio de 2015 con los tres de Participa y los dos de IU.

Los contactos mantenidos hasta la fecha con el resto de grupos han sido muy cordiales pero en ellos no se ha concretado la posibilidad de pactos cerrados para gobernar, ni mucho menos la posibilidad de incluir en el gobierno a miembros de otras formaciones. Si pudo tirar adelante con once concejales evitando pactos o coaliciones globales de gobierno, con trece lo hará aún con mayor comodidad, entienden Espadas y su equipo, de modo que ya se han dado las instrucciones pertinentes para echar a rodar con otro gobierno en minoría, pero con mayor holgura. Y se hará desde el mismo lunes, una vez se tome posesión el sábado a mediodía. El socialista ha preferido gobernar solo a tener que cargar el lastre que supondría un pacto general en su segundo mandato; mandato que, como él mismo anunció, será su último, puesto que sólo pretende ser alcalde estos ocho años.

El resto de partidos ya trabajan con ese escenario y, de hecho, prevén ya votar a su propio candidato el sábado, aunque simplemente como símbolo. Así lo hará el principal partido de oposición, el PP, cuyos ocho ediles dirán en voz alta el nombre de su cabeza de lista, Beltrán Pérez. Esta formación, que ha recibido un duro varapalo en las elecciones municipales pasando de doce a ocho actas capitulares, se recompone como puede tras el chaparrón y prepara su segunda etapa de oposición, en la que van a contar con los dos independientes que se incluyeron en los números dos y tres de la lista, Jesús Gómez Palacios y Ana Jáuregui. Sus credenciales están ya entregadas en la Secretaría del Ayuntamiento para ser nombrados el sábado y, pese a le merma económica que supone para ellos, han anunciado al partido que pretenden quedarse en la bancada de la oposición. De no mediar un volantazo en las próximas horas, el excomisario de la Policía Nacional y la decana del Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales tomarán posesión de sus cargos.

También han decidido ya en Adelante Sevilla, donde van a votar el sábado a su número uno, Susana Serrano, a tenor de «la posición negativa de Espadas a cualquier pacto de gobierno» rubricado antes de la investidura. «Habrá otros momentos para llegar a grandes acuerdos para atender las principales necesidades de la ciudad, con el empleo, los barrios y la movilidad, además de las políticas de igualdad, como ejes», señalaban ayer desde la confluencia de izquierdas, que también ha perdido cierto peso y capacidad de influencia.

Ciudadanos y sus cuatro ediles, por su lado, están a la espera de lo que marque el partido a nivel nacional y regional en lo que a política de pactos se refiere, pero en Sevilla capital parten de la premisa de «hacer una oposición útil» y el planteamiento actual, aunque no oficial, es también el de votar a su cabeza de lista, Álvaro Pimentel. Como ocurre con Vox, que hará lo propio con Cristina Peláez y que hoy celebrará una reunión interna con la secretaría municipal para cuestiones de organización y logística, conscientes de su papel secundario al tener dos concejales.

Eso sí, a pesar de la decisión de gobernar en solitario, el PSOE sí quiere acordar con la mayor cantidad de grupos posibles el presupuesto de este año, que pretende llevar al primer pleno que se celebre puesto que considera crucial la aprobación de las cuentas de este año —se han prorrogado las de 2018— para poder mantener el ritmo inversor pero, muy especialmente, para hacer frente al pago de nóminas sin quebraderos de cabeza ahora que se deben aplicar las 35 horas semanales y hace falta abonar horas extras y más contrataciones. El presupuesto, de hecho, ocupa más a Espadas que la propia investidura.