Participantes en la mesa redonda celebrada este martes
Participantes en la mesa redonda celebrada este martes - RAÚL DOBLADO

Juan Manuel Contreras: «Cuesta muy barato agredir o insultar a un médico»

La comunidad andaluza contabilizó 122 casos en 2017 de los 515 que se registraron en toda España, según datos del Observatorio Nacional de Agresiones de la Organización Médica Colegial (OMC)

SEVILLA Actualizado: Guardar
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La Consejería de Salud de la Junta de Andalucía y la Real Academia de Medicina y Cirugía de Sevilla celebran este mes las jornadas «Temas de interés sociosanitario». Ambas instituciones han reeditado el proyecto titulado «Sostenibilidad del Sistema Sanitario Público» (SSSP) que en esta segunda edición se completa con otros temas de interés como de la mesa redonda celebrada ayer y dedicada a las «Agresiones médicas».

Proporcionar una información diferente a la que el paciente o su familia espera escuchar; la negativa a certificar una baja o prescribir un medicamento, pueden ser algunos de los motivos que desgraciadamente desencadenen una conducta agresiva en las consultas médicas. Y es que Andalucía está a la cabeza del ranking nacional de Agresiones Médicas con un total de 122 casos en 2017 de los 515 registrados en toda España, según datos del Observatorio Nacional de Agresiones a Médicos de la Organización Médica Colegial (OMC).

Sobre esta problemática social debatieron ayer expertos de reconocido prestigio. Lo hicieron en el marco de las Jornadas sobre Temas Sociosanitarios que se celebran durante este mes en la sede de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Sevilla (RAMSE).

El presidente de la Academia, Jesús Castiñeiras, presidió el acto acompañado por el presidente del Real e Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Sevilla, Juan Bautista Alcañiz.

El presidente del Consejo General de Colegios de Médicos, Serafín Romero, destacó durante su intervención cómo 515 médicos comunicaron agresiones en el año 2017 y fueron 3.429 entre 2010 y 2017 según los datos del Observatorio Nacional de Agresiones, cifra que le sirvió para recordar la mesa contra las agresiones al personal sanitario constituida en Córdoba (2004) o el caso de la doctora asesinada en Moratalla (2009). Destacó los acuerdos con los ministerios de Interior y Sanidad y la evolución del tratamiento de esta «lacra social difícil de entender» que «ataca especialmente a la relación médico paciente, afecta a la confianza necesaria y a la propia estructura del sistema sanitario».

intervención de Alfredo Flores
intervención de Alfredo Flores - RAÚL DOBLADO

El catedrático de Medicina Legal de la Universidad de Granada, José Antonio Lorente, analizó las patologías «in crecendo» que tiene nuestra sociedad actual como parte del origen del problema, destacando que el 40% de las agresiones se produjeron por discrepancias con la atención médica. En este contexto, destacó que «la sociedad exige cada vez más a la Medicina, queremos no solo calidad sino velocidad en la respuesta, hay una cierta falta de respeto a los profesionales de todos los ámbitos... A todo esto se une un Sistema Nacional de Salud claramente infra-financiado, con carencias de personal y de medios en el día a día, excepto normalmente en las urgencias», dijo.

El exfiscal general de la Audiencia Provincial de Sevilla Alfredo Flores, destacó que el médico siempre fue un gran humanista, y demandó la «necesidad de un hábito de sosiego» para los profesionales tras repasar los aspectos legales, y la situación actual. Habló sobre la «Protección penal en la práctica médica», circunstancias profesionales y sociales en que se desarrolla la asistencia sanitaria, el contenido del derecho a la salud, las distintas corrientes en los tribunales, la posición de la Fiscalía General Del Estado, la reforma del Código Penal de 2015 y la necesaria reforma del art. 550 del Código Penal, puesto que en este artículo «no encaja la relación médico enfermo».

Del mismo modo, insistió en que «la Medicina privada no puede quedar al margen, puesto que la actividad que realizan es la misma». Flores propuso que sean los propios Colegios de Médicos los «que actúen como puente para ampliar el abanico a toda la profesión sanitaria».

Fue el secretario del Colegio de Médicos de Sevilla, Juan Manuel Contreras, quien ofreció datos locales, destacando los 15 casos registrados en 2017 a través del colegio, de ellos 10 a hombres y 5 a mujeres (14 en la sanidad pública y 1 en la privada) tras destacar que «cuesta muy barato agredir o insultar a un médico».

El doctor Contreras resumió lo que demandan los profesionales: denunciar todos los casos; el endurecimiento de las penas, medidas laborales a los agredidos (cambios de lugar de trabajo, bajas por accidente laboral); cumplir los protocolos de seguridad en el trabajo, Registro de agresores y agredidos, reforzamiento de medidas preventivas y medidas policiales (Interlocutores Policiales Sanitarios), Reforma Legislativa para considerar al médico como Autoridad en todas las CCAA de forma explícita, igualdad para los médicos que trabajan en la Sanidad Pública y en la Privada, así como el seguimiento de las agresiones.

Intervención de José Antonio Lorente Acosta
Intervención de José Antonio Lorente Acosta - RAÚL DOBLADO

Para finalizar, la directora general del profesionales del Servicio Andaluz de Salud, Celia Gómez, recordó que en 2005 se puso en marcha el Plan de prevención y atención de agresiones para los profesionales SSPA y el registro informatizado de agresiones (RIAC) antes de pasar al debate en el que también participaron los interlocutores territoriales de la Policía Nacional de Sevilla y Provincia y la Guardia Civil, en un acto en el que reivindicaron el lazo amarillo como emblema que simboliza la lucha contra las agresiones en sanidad.

Desde 2005 hasta 2017, se han realizado 2.399 asistencias letradas, siendo 163 agresiones consideradas atentados. En 2017 se produjeron en Sevilla, en el conjunto de centros del SAS y agencias públicas empresariales un total de 245 agresiones, siendo físicas 68.

La Directora General considera que en general el número de agresiones se han estabilizado y que es muy importante que los profesionales adquieran la formación necesaria para afrontar con éxito estas complejas circunstancias.

Entre las medidas adoptadas se ha creado la figura del interlocutor sanitario a nivel provincial y autonómico. Por su parte, el inspector Domingo Cabrera, interlocutor sanitario provincial de la Policía Nacional, explicó las medidas de protección ante una agresión y la importancia de la seguridad privada en los centros sanitarios, siempre supervisada por el equipo de interlocutores sanitarios. Insistió asimismo en la importancia de la formación de los profesionales tanto empleando medidas electrónicas como en su actitud para prevenir, contener o minimizar las agresiones.

Para finalizar, tomó la palabra un médico agredido en un centro de salud de Sevilla. Este fue parte de su testimonio: «A mí lo que me dolió, más que la paliza, fue que me costó el dinero». La víctima explicó que estando de baja por la agresión sufrida le quitaron algunos complementos de su nómina. Por ello, dijo: “una agresión médica se debe considerar como un accidente de trabajo”.