Una escena del rodaje de la serie «La Peste» en el Real Alcázar de Sevilla
Una escena del rodaje de la serie «La Peste» en el Real Alcázar de Sevilla - JULIO VERGNE

El Alcázar cobró por el rodaje de «La Peste» la tasa que se aplica a los cócteles

Antonio Muñoz declaró la exención de tasas, pero la directora se opuso. La productora, agraviada, decidió irse y para retenerla se le aplicó otra tarifa

SEVILLAActualizado:

Una disputa interna entre el delegado de Hábitat Urbano del Ayuntamiento, Antonio Muñoz, y la directora del Alcázar, Isabel Rodríguez, ha provocado una grave irregularidad en el cobro de las tarifas del rodaje de la serie «La Peste» a la productora Atípica Films, ya que en lugar de aplicarle el precio de «rodaje con figurantes» que estipulan las ordenanzas de este monumento público, se le ha cobrado la tarifa de celebración de actos, mucho más barata. La pugna que ha desembocado en este embrollo comenzó cuando la productora solicitó al Consorcio de Turismo que se le aplicase la exención de las tasas, una medida que el Departamento de Rodajes del Ayuntamiento suele adoptar cuando entiende que la película que se va a filmar proyecta imágenes claras de la ciudad y, por lo tanto, realiza de forma indirecta una gran promoción turística.

Concretamente, Atípica Films presentó un escrito el 16 de marzo de 2017 en el que detallaba que tanto el guionista, Rafael Cobos, como el director, Alberto Rodríguez, son sevillanos y que «casi todo el equipo es local, por lo que supondrá considerable generación de empleos, inversión e impacto de promoción de la ciudad, que incentivará el tejido cinematográfico».

Este documento, al que ha tenido acceso ABC, incluye un cuadrante de la inversión que realizó la citada productora en la ciudad, cifrada en 5.050.000 euros. En este contexto, Atípica solicitó «las autorizaciones de rodaje necesarias según solicitud y documentación que consta en sus dependencias de los Reales Alcázares de Sevilla» y, junto a estos permisos, «la exención total de la tasa de rodaje que pudiera corresponder».

El gerente del Consorcio, Antonio Jiménez, firmó el escrito junto con el delegado, que le dio tramitación interna para que se atendieran las peticiones de «La Peste». Sin embargo, la directora del monumento se negó. Los miembros de la productora que la visitaron le explicaron la situación y, según distintas fuentes consultadas por ABC, la reunión acabó en desacuerdo.

Entre la documentación que maneja este periódico hay un escrito de Isabel Rodríguez fechado el mismo día que Atípica pidió la exención dirigido a Antonio Muñoz, aunque sin ningún sello de registro, en el que la directora dice que «en relación a la solicitud de permiso de rodaje en el Real Alcázar para la serie televisiva llamada La Peste» considera que «a la vista de la petición del delegado no veo la convenciencia de darle carácter oficial por los perjuicios que puede ocasionar al monumento dado que proponen cerrar distintos espacios del Alcázar».

Rodríguez recalca que «debe establecerse el pago de un precio público por la utilización de estos espacios» y lo argumenta técnicamente explicando que los equipos de rodaje necesitan conexiones eléctricas y que es obligatorio «respetar escrupulosamente la integridad de todos los elementos ornamentales, arquitectónicos o vegetales, quedando expresamente prohibidos los anclajes que supongan perforación o deterioro».

Tasa establecida

Según este criterio, la única posibilidad que tenían los responsables de «La Peste» de rodar en el Alcázar pasaba por pagar la tasa establecida. La ordenanza vigente indica que la tarifa a aplicar es la tercera, es decir, la estipulada para «rodaje de películas y documentales», concretamente en su primer epígrafe, el de películas con figurantes. Es decir, 1.360 euros a la hora. El plan de rodaje que presentó Atípica Films suponía entrar el 23 de marzo y salir el 28 de marzo. Seis días. La factura total, por tanto, ascendía a 195.840 euros. La productora no aceptó las condiciones y anunció su marcha. Entonces el delegado exigió a la directora que arreglara la situación. Y la solución que planteó Rodríguez fue cobrar la tarifa cuarta, denominada «celebración de actos no oficiales», es decir, la que se aplica a las cenas o cócteles que se llevan a cabo en el Alcázar. El precio en este caso es de 3.395 euros. Y la directora determinó que se les cobrara sólo por tres días. La factura, que también está en poder de ABC, fue finalmente de 10.185 euros, una cantidad que Atípica Films abonó en la cuenta del Patronato del Real Alcázar el 27 de marzo.

Isabel Rodríguez tenía dos opciones: aplicar la exención que su propio delegado le había solicitado declarando el carácter oficial del rodaje por sus beneficios para la imagen de Sevilla o cobrar la tasa que la ordenanza fiscal establece para este tipo de casos. La primera posibilidad habría supuesto ceder ante Antonio Muñoz después de haberse negado por razones técnicas. La segunda habría implicado la marcha de la productora a otro espacio. Y en esa encrucijada, la directora optó por una solución intermedia, pero irregular. Los responsables de «La Peste» pagaron lo que se les dijo e hicieron su trabajo durante los seis días previstos. Pero internamente ha quedado constancia de un posible trato de favor que ni siquiera era necesario porque la repercusión de la serie ha sido mucha. Y ahora la trama continúa en el Alcázar.