El objetivo es descubrir nuevas vías para detectar compuestos diseñados que retrasen o detengan la progresión de la enfermedad
El objetivo es descubrir nuevas vías para detectar compuestos diseñados que retrasen o detengan la progresión de la enfermedad - VdA

Descubren un mecanismo que acelera el alzhéimer

Los hallazgos publicados en «Nature Communications» ofrecen nuevas vías para el desarrollo terapéutico dirigido

MadridActualizado:

Un nuevo mecanismo que acelera el envejecimiento en el cerebro, descubierto por un equipo de investigadores del Instituto de Investigación Van Andel (EE.UU.), que es responsable de las consecuencias biológicas más devastadoras de la enfermedad de Alzheimer, podría abrir nuevas vías para detectar compuestos diseñados que retrasen o detengan la progresión de la enfermedad, algo que los medicamentos existentes no pueden hacer.

Los hallazgos, publicados en «Nature Communications», también unifican tres teorías sobre los orígenes de la enfermedad.

«Ahora tenemos una mejor comprensión de los factores moleculares que conducen a la enfermedad de Alzheimer que podemos aprovechar para desarrollar estrategias de prevención y tratamiento», señala Viviane Labrie, autora principal del estudio. «La enfermedad de Alzheimer es un importante problema de salud pública cada vez mayor en todo el mundo. Necesitamos mejores opciones para los pacientes y las necesitamos ya».

Los hallazgos se centran en los ‘moduladores de volumen genéticos’, llamados potenciadores, que aumentan o disminuyen la actividad de los genes en función de factores como el envejecimiento y el entorno

La enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia en todo el mundo. Se estima que 44 millones de personas en todo el mundo padecen alzhéimer. Para el 2050, se espera que esas cifras aumenten 135 millones, debido en parte al envejecimiento de la población mundial.

V. Labrie
- V. Labrie

Los hallazgos se centran en los moduladores de volumen genéticos, llamados potenciadores, que aumentan o disminuyen la actividad de los genes en función de factores como el envejecimiento y el entorno. Los investigadores analizaron de manera integral los potenciadores de las células cerebrales de personas en distintas etapas de la enfermedad de Alzheimer y las compararon con las células de personas sanas.

Así, encontraron que, en el envejecimiento normal, hay una pérdida progresiva de marcas epigenéticas importantes en los potenciadores. Este desgaste se acelera en los cerebros de las personas con alzhéimer, esencialmente haciendo que sus células cerebrales parezcan más viejas de lo que en realidad son y haciéndolas más vulnerables a la enfermedad.

Al mismo tiempo, estos potenciadores activan en exceso una serie de genes involucrados en la patología del Alzheimer en las células cerebrales, lo que estimula la formación de placas y ovillos, y reactiva el ciclo celular en células completamente formadas, una combinación altamente tóxica.

La enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia en todo el mundo. Se estima que 44 millones de personas en todo el mundo padecen alzhéimer

«En los adultos, las células cerebrales normalmente se dividen. Cuando los potenciadores reactivan la división celular, es increíblemente perjudicial –explica Labrie-. Los cambios en el potenciador que encontramos también fomentan el desarrollo de placas, que actúan como gasolina para la propagación de los ovillos tóxicos, propagándolos a través del cerebro como un incendio forestal. En conjunto, estas anomalías en el potenciador que promueven la reactivación de las placas, los ovillos y el ciclo celular parecen estar allanando el camino para la muerte de las células cerebrales en la enfermedad de Alzheimer».

El estudio es la primera investigación exhaustiva de potenciadores en las células del cerebro humano y en la enfermedad de Alzheimer, e incluyó un análisis en profundidad de los datos epigenéticos, genéticos, de expresión génica y de proteínas.

El equipo planea desarrollar nuevos sistemas experimentales para detectar compuestos que puedan corregir la desregulación en los potenciadores y que tengan potencial como nuevos tratamientos o medidas preventivas.