Imagen de archivo de un cazador durante una batida
Imagen de archivo de un cazador durante una batida - ABC

Dos colectivos animalistas piden la prohibición expresa de los menores en las cacerías

La normativa andaluza especifica que los menores de 14 años no pueden participar en modalidades en las que se usan armas de fuego pero no prohíbe su asistencia como espectadores

SevillaActualizado:

La muerte del pequeño de Écija, alcanzado por un disparo en una montería que se había organizado en una finca de Guillena, reabre el debate vivo sobre la participación de los menores en actividades cinegéticas donde se utilizan armas de fuego. Dos asociaciones en defensa de los derechos de los animales enviaban este domingo un comunicado en el que reclaman un endurecimiento de las normas sobre los menores y la caza. Desde la Asociación Animalista Libera y la Fundación Franz Weber exigen que se incluya la prohibición expresa de la presencia de los menores de edad en las batidas.

Ambas organizaciones han recordado que «supone la segunda muerte de un menor de edad en España en el marco de esta actividad en lo que va de temporada cinegética», ya que el pasado mes de octubre también falleció un niño de trece años en la provincia de Valladolid.

Libera y Franz Weber señalan que en los últimos tiempos han desarrollado una campaña específica bajo el lema 'No es un juego' a través de la cual, con más de 76.000 firmas recogidas hasta ahora, promueven una reforma de la Ley de Caza de Galicia de 2013. El objetivo es impedir la participación de cualquier menor de edad en batidas, puesto que en la comunidad es posible que participen de forma directa desde los 16 pero pueden estar presentes antes como «espectadores o acompañantes» sin restricciones.

Según ambas asociaciones, con el suceso acaecido en Guillena ya son dos las muertes de menores en cacerías en lo que va de temporada cinegética. La primera víctima fue un niño de 13 años en Valladolid

En el caso de la normativa andaluza, el reglamento se actualizó en 2017 e incluye un punto sobre la participación de los niños dentro del apartado sobre las medidas de seguridad. Textualmente dice que los menores de 14 años «sólo podrán acompañar a los cazadores en modalidades sin armas de fuego, bajo la responsabilidad de éstos, desarrollando todas las acciones inherentes al ejercicio de la caza». Una redacción que las sociedades de cazadores critican por ambigua pero que no interpretan como una prohibición a que el menor acompañe al adulto en una jornada de montería sino a que tenga una participación directa y que en caso de tenerla, sólo puede ser actividades cinegéticas en las que no se usen armas de fuego. Los mayores de 14 años sí pueden empuñar una escopeta con la autorización expresa de sus tutores.

Los animalistas advierten que «la caza es una actividad de riesgo» y que el marco normativo «consiente, de forma inexplicable», que menores puedan presenciar e incluso tomar parte de todo tipo de modalidades, «incluso aquellas peligrosas para los propios participantes, como demuestra el fatal desenlace en la montería sevillana».