La Real Escuela de Jerez despide a Álvaro Domecq Romero con un solemne homenaje a caballo en su funeral
Una comitiva de jinetes y doce caballos acompaña en su último adiós al fundador de la institución que fallecía este martes en su ciudad natal
En una iglesia llena de corones de flores se ha celebrado la misa funeral entre la fuerte devoción y el profundo pesar por la pérdida del conocido maestro del rejoneo
La Real Escuela de Jerez de la Frontera ha rendido homenaje al fundador de esta institución, Álvaro Domecq Romero, el rejoneador y ganadero de Torrestrella, fallecido en la madrugada del martes a los 85 años, acompañándolo con sus jinetes y doce caballos en su último adiós este miércoles.
La comitiva partía desde la Real Escuela a las 9,45 horas, por la calle Divina Pastora, calle Sevilla, plaza del Mamelón, Alameda Cristina, calle Tornería, plaza de la Asunción, calle José Luis Díez, plaza del Arroyo y calle Beaterio, hasta llegar a la Puerta Principal de la Catedral.
Durante la ceremonia, los caballos han permanecido en la puerta principal de la Catedral. Una vez finalizado el funeral, han acompañado al coche fúnebre por la calle Calzada del Arroyo y, al concluir el trayecto, regresarán a la Real Escuela.
La misa en la Catedral jerezana se ha desarrollado con una gran solemnidad y también con el fuerte pesar por la pérdida de una figura tan importante para la historia contemporánea de Jerez. Numerosos familiares, amigos y autoridades han llenado la seo. El féretro estaba rodeado de multitud de coronas de flores de las personas que han querido así rendir homenaje al maestro del arte ecuestre. Entre ellos, el Rey emérito Juan Carlos I que ha querido enviar la suya ya que les unía una vieja amistad.
La ceremonia religiosa ha finalizado con la sentida interpretación de la 'Salve Rociera' por parte de José María Núñez. Tras ello familia y amigos han portado el féretro que ha sido recibido en el exterior con un sentido aplauso de los jerezanos.
Sentida salida del féretro de la Catedral jerezana.
antonio vázquez
Fallece a los 85 años el reconocido ganadero, maestro del rejoneo y fundador de la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre; su legado trasciende los ruedos y las fincas | Figuras del toreo, asociaciones ganaderas y representantes políticos expresan su pesar por la pérdida del jerezano
Interior de la Catedral donde se celebra la misa funeral de Álvaro DomecqLA VOZ
Adiós a Álvaro Domecq Romero
Álvaro Domecq Romero, figura esencial del arte ecuestre y del rejoneo en España, falleció la madrugada del martes 18 de noviembre a los 85 años. Natural de Jerez de la Frontera, donde nació el 8 de abril de 1940, pertenecía a una de las sagas más destacadas del mundo del caballo y del toro bravo.
Domecq Romero dedicó su vida al perfeccionamiento del arte ecuestre. Fue uno de los impulsores de la Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre y creador del célebre espectáculo «Cómo bailan los caballos andaluces», considerado un emblema de la cultura andaluza y un referente internacional en doma clásica.
Así, Domecq no solo fue jinete. Fue rejoneador, ganadero, empresario. Su finca de crianza y su pasión por el puro español fueron parte inseparable de su identidad. Pero, por encima de todo, fue un maestro. Formó a muchos jinetes, inspiró a otros muchos y transmitió con ejemplo su amor profundo por el caballo y por Andalucía.
Su influencia trascendió el círculo ecuestre. Gracias a su obra, Jerez se proyectó como un referente cultural, turístico y artístico. Su escuela ha acercado el mundo del caballo a miles de personas, no solo como espectáculo, sino como arte, tradición y compromiso.
Además, a la misa funeral asisten numerosas personas entre sus familiares, multitud de amigos, gente de la Real Escuela, ganaderos y figuras del mundo del toro y rejoneo, y también autoridades. Todos ellos destacan el relevante papel de Álvaro Domecq para posicionar a Jerez como capital mundial del caballo y de su cultura más autóctona.
Esta funcionalidad es sólo para registrados
Iniciar sesión