Los padres adoptivos de Maloma, en una rueda de prensa en Mairena del Aljarafe
Los padres adoptivos de Maloma, en una rueda de prensa en Mairena del Aljarafe - J. J. Úbeda
Mairena del Aljarafe

Tercer aniversario del «secuestro» de Maloma y sus padres adoptivos prevén «seguir luchando»

José Morales, padre adoptivo, asegura que «a finales de septiembre» fue la última ocasión en la que pudo hablar con ella

Mairena del AljarafeActualizado:

Este miércoles se cumplen ya tres años desde que Maloma, la joven natural del Sáhara Occidental y nacionalizada española al ser adoptada por un matrimonio de Mairena del Aljarafe, fuese retenida por su familia biológica en los campamentos de refugiados saharauis de Tindouf (Argelia).

Mientras el caso ha evolucionado a una situación en la que la propia joven ha negado a través de vídeos que esté secuestrada, sus padres adoptivos insisten en que Maloma no actúa en libertad y prevén «seguir luchando» para que la joven declare en España, en pleno ejercicio de sus derechos, «dónde, cómo y con quién quiere vivir».

José Morales, padre adoptivo de Maloma, ha manifestado a Europa Press que cuando este miércoles se cumple el tercer aniversario del «secuestro» de la joven, es necesario remontarse a «finales de septiembre» para rememorar la última ocasión en la que pudo hablar con ella vía llamada telefónica.

Aquel 12 de diciembre de 2015, recordémoslo, Maloma estaba en los campamentos de refugiados saharauis, en el marco de un viaje cursado para visitar a su familia original a cuenta de una enfermedad que sufría su madre biológica, cuando según sus padres adoptivos habría sido «secuestrada» por su familia original.

Desde entonces hasta ahora, como se ha señalado, el caso de Maloma ha deparado diferentes giros. Y es que si bien la familia española de la joven recuerda que la misma viajó a Tinduf «con billete de vuelta» y habría sido retenida en contra de su voluntad, en febrero de 2017 circulaba un vídeo en el que la propia Maloma negaba que estuviese «secuestrada por el Frente Polisario, por Argelia», por su familia biológica o «por nadie».

«Estoy aquí porque yo quiero. Es mi deseo estar una temporada con mi gente», enfatizaba, avisando de que «se está formando una bola increíble» en torno a su situación.

La joven incluso contrajo matrimonio en los citados campamentos y ha tenido descendencia allí, toda vez que la familia española de Maloma insiste en que antes del último vídeo y de la boda, ella misma habría trasladado, mediante una conversación telefónica, «que estaba deseando volver» a España.

Al respecto, José Morales ha expuesto que en su última conversación telefónica, Maloma habría transmitido a sus padres adoptivos su deseo de que la «dejasen» tranquila. «Eso no lo ha dicho en libertad. Es el mensaje que le dicen que diga, desde donde fue secuestrada», ha defendido José Morales, quien insiste en que a partir de su «secuestro», Maloma «ha sido víctima de un matrimonio forzado» y no goza de libertad.

Es por eso que ha reiterado su demanda de que Maloma pueda regresar a España y, en plena libertad y pleno ejercicio de sus derechos, declare «dónde, cómo y con quién quiere vivir».

Tal es la idea principal de su reciente carta al presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, en la que los padres adoptivos de Maloma avisan de que la joven es una ciudadana española que «ha sido víctima de un secuestro, un matrimonio forzado y es madre de una niña, también ciudadana española, de diez meses«, y «tanto el Parlamento Europeo como las Naciones Unidas se han pronunciado públicamente respecto a estas retenciones ilegales contra la voluntad de mujeres, como una gravísima violación de Derechos Humanos, que es una forma de violencia».

Por eso, José Morales ha asegurado que su idea y la de su esposa es «seguir luchando» para que Maloma pueda declarar en España, libremente, qué destino desea para sí misma.