Es noticia:

Got Talent El tremendo enfado de una aspirante de Got Talent con el jurado: «Voy a incendiar el teatro»

El presentador tuvo que tranquilizar a la concursante, que salió del escenario llorando y gritando improperios

La cara de decepción que se le quedó a Soraya pasará a la historia del programa - TELECINCO
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Got Talent llega a su tercera gala con un notable éxito (el viernes pasado superó holgadamente a su competidor directo, el talent show de Antena 3 Tu cara me suena), con la certeza de cuál será su día de programa a partir de ahora: los viernes. A partir de la próxima semana, Mediaset reducirá Got Talent a una gala semanal, frente a las dos que venía emitiendo hasta ahora.

Además de por su éxito, el formato venía destacando estos últimos días por los continuos rifirrafes entre los cuatros miembros del jurado. O más bien, entre tres de ellos, Jorge Javier Vázque, Edurne y Eva Hache, y Risto Mejide, siempre en desacuerdo con el mundo. En este último programa la enemistad estuvo algo más solapada entre ellos, aunque no faltaron algunas pullas. Llegados a un punto, Risto insinuó que los miembros del jurado y Jorge Javier hizo saber que no estaba de acuerdo en lo que a él le concernía: «Yo no soy feo, tengo mi público», le respondió al catalán. Risto, irónico como siempre, le contestó que le iba a regalar un espejo para que lo comprobase.

Allí concurrieron, como en cada programa, personas con las habilidades y talentos más diversos y, en algunos casos, incomprensibles. Músicos, magos, malabaristas, bailarines...un poco de todo pudo verse en la noche del viernes. Entre tanto aspirante siempre hay sitio para que se cuele un friki, o diez, con los que el jurado tiene que lidiar de la forma más indolora posible.

Entre los frikis de este viernes estuvo la vasca Soraya, que se presentó como una artista total: escriba poesía, pinta, baila...Toda una mujer del Renacimiento en el plató de Telecinco. Para su número, Soraya pasó ocho horas pintándose el cuerpo y cubriéndoselo de globos para hacer una «performance poética». El mejor adjetivo para describir su espectáculo tal ve sea dantesco. Su coordinación corporal era nula, la estética de su vestuario horrible y sus versos lamentables.

El jurado, ojiplático, no daba crédito a lo que veía. Risto, contra todo pronóstico, le dio su visto bueno y lo mismo hizo Eva Hache. Como solamente había logrado dos de los tres síes necesarios y, por tanto, no pasaba a la siguiente fase, la aspirante montó en cólera. «No me lo creo, me he preparado muchísimo, ¡voy a incendiar el teatro, voy a incendiar el teatro!».

Muy cabreada y entre llantos salió del escenario y el presentador se puso a hablar con ella para consolarla y tranquilizarla. «Estaba de los nervios, merezco una segunda oportunidad porque sé que valgo mucho», le dijo al presentador. De poco sirvieron sus palabras, pues Soraya se marchó muy disgustada del programa: «¡A la mierda!».