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Got Talent Festival del dolor en la semifinal de «Got Talent» (con ambulancia incluida)

Roberto Rodríguez, «el hombre más fuerte de España», tuvo que ser atendido por una lesión en el hombro

TELECINCO
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Este lunes Telecinco emitió la primera semifinal en directo de la cuarta edición de «Got Talent». Una vez finalizada la fase de audiciones del talent show el jurado, compuesto por Risto Mejide, Edurne, Eva Isanta y Paz Padilla, ha seleccionado a 56 semifinalistas de entre los 131 aspirantes que en un principio obtuvieron el visto bueno de los jueces. Serán cuatro las noches de semifinales, y en cada una de ellas actuarán catorce aspirantes. Cada semana, los cuatro jueces tendrán la posibilidad de enviar a uno de los semifinalistas directos a la final si se ponen de acuerdo para dar un pase de oro conjunto. En esta nueva fase también los espectadores tendrán poder para decidir qué concursantes llegan a la final.

Los primeros en saltar a la palestra fueron los Dunking Devils, un grupo de cuatro acróbatas que habían preparado un número increíble para convencer a Risto de que merecían un hueco en la final. Los aspirantes realizaron impresionantes mates a cuatro y sorprendieron sorprendido con un número a oscuras con trajes flourescentes. Edurne y Padilla elogiaron el número de los Dunking Devils: «Es una pena que no hayaís podido verlo desde aquí, porque ha sido impresionante». Pese a todo, Risto Mejide se mantuvo en sus trece: «No ha sido perfecto, y en la semifinal de "Got Talent" hay que hacerlo perfecto».

La segunda actuación de la noche fue muy distinta. Los hermanos bailaores Peter y Lola volvieron a deslumbrar al jurado con su gracia y desparpajo sobre el escenario. «Esta actuación se la dedicamos a nuestra tata Inma que ya no está con nosotros», decía Peter nada más terminar la actuación y visiblemente emocionado. «Pase lo que pase esta noche el premio ya os lo habéis llevado. Vote lo que vote el público os lleváis mi camiseta», les dijo Risto antes de subir al escenario para saludarles.

Luego se subió al escenario William Janz para imitar a Julio Iglesias. Le siguió Manuel Collado con un espectáculo de magia, quien consiguió que Edurne doblase una aguja sin darse cuenta y sin pincharse.

Una vez concluido su número Santi Millán, el presentador del programa, anunció que «por primera en la semifinal de "Got Talent" habrá una prueba de exteriores. El aspirante va a intentar hacer lo que nadie ha hecho». El concursante en cuestión era Roberto Rodríguez, el autodenominado como el hombre más fuerte de España. Este gallego ya dejó bouiabierto al jurado con su primer número, y esta vez quiso ir más allá para ganarse el favor de Risto, una vez más el único escéptico de la mesa.

«Es un esfuerzo físico que nunca hice y que nunca se hizo en el mundo», advirtió el concursante, «si lo consigo sería un récord Guiness». Los jueces y el presentador salieron al aparcamiento, donde una ambulancia hacía guardia por si fuese necesario atender a Roberto. El gallego pretendía aguantar el tirón de 4 quads sujetos a sus extremidades. A los pocos segundos de empezar la prueba se soltó de la correa de uno de sus brazos. Roberto se dolió en el hombro y tuvo que ser atendido por los médicos. «Me cuesta mucho ver a la gente poniéndose al límite de esta manera por conseguir un premio. No sé por qué permitimos este espectáculo», dijo Risto visiblemente preocupado. Roberto se marchó en una silla de ruedas, pero finalmente todo quedó en un susto. «Ha sido una distensión del manguito rotador. No hay luxación ni fractura», informaba uno de los enfermeros.

Pero no fue Roberto el único concursante que intentó convencer a los jueces y a la audiencia con su dolor. Poco más tarde que el gallego llegó el momento del faquir Mui Moi, un concursante al que Risto le había dado un paso de oro en la primera fase del concurso. «Los límites del dolor están más lejos de lo que uno se piensa», advirtió Santi Millán. «Me siento un animal, me encanta ver a la gente sufrir con lo que hago», se presentó Mui Moi.

El concursante hizo un número en el contorsionó su cuerpo, recibió palazos en la espalda, se tumbó sobre un colchón de clavos, puso la lengua en el filo de un cuchillo y concluyó prendiéndose fuego. A Risto le gustó el número y le dio la enhorabuena y también le felicitó Edurne, aunque ninguno con demasiada vehemencia. En cambio Padilla, que por aprensión no había podido mirar el espectáculo, pidió el pase de oro para el faquir: «Si no he tenido los cojones de verlo es porque era asombroso». Pese a su insistencia, ninguno de sus compañeros quiso sumarse a su propuesta y Mui Moi se quedó sin su pase a la final. «Ahora tienes que seguir tú solo», le despidió Risto.