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First Dates Los impertinentes comentarios que arruinaron una cita en «First Dates»

Javier se confió más de la cuenta con Gloria y ella acabó rechazando tener una segunda cita

CUATRO
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Este martes rompió el hielo en «First Dates» Gloria, una jubilada venezolana de 63 años que se presentó como una mujer a la que le «encanta vivir y disfrutar. Ahora estoy en mi segunda juventud y quiero hacer lo que no pude hacer entonces». Gloria le contó a Sobera que se quedó viuda hace veintinueve años, «y desde entonces no he tenido relaciones de ningún tipo, porque me dediqué a mis hijas y a mi empresa».

Su pareja era Javier, un guardia civil barcelonés de 58 años que presumió de «no tener problemas para relacionarme con mujeres». Sobera les presentó en la barra y luego les condujo a la mesa para que disfrutasen de la cena. La primera impresión fue excelente en ambos sentidos. Para Gloria Javier era «muy atractivo, sobre todo por esos ojos azules espectaculares. Su físico es el de una persona que se cuida». Él pensó lo mismo de la venezolana: «Me encanta. Es espectacular y modélica, tiene una sonrisa muy agradable».

En el transcurso de la conversación descubrieron los muchos parecidos que había entre ellos. Lo primero de lo que hablaron fue de su espíritu juvenil, vitalista y aventurero. Gloria le contó que tenía ganas de experimentar y hacer cosas que nunca había hecho, y Javier aseguró que «conmigo podrás hacer muchas cosas de esas, tengo mucho que enseñarte». Al cabo de un rato él se sintió confiado, tal vez más de la cuenta, y empezó a hacer comentarios que no gustaron mucho a Gloria.

«Tienes una lengua muy bonita», «¿eres cariñosa?» y cosas por el estilo asustaron a su pareja. «Yo para el sexo soy tradicional, para mí eso viene después de una relación. Creo que es algo secundario». Luego, en la misma línea, hizo un chiste malísimo: «¿Sabes que yo soy bisexual? Porque me da igual hacerlo con una que con dos». Al acabar la cena se fueron a bailar a una sala contigua, y él intentó besarla en la boca y se arrimó más de la cuenta. «No estoy de acuerdo de que en una primera cita pasen cosas tan íntimas», confesó Gloria. Al final, aunque él quiso tener una segunda cita ella dijo que «no somos compatibles, porque él está acostumbrado a personas más jovenes».

Unos minutos después llegó a «First Dates» Gabriel, un mozo de almacén madrileño de 22 años que presumió de «tirar para adelante y ganarme la vida solo, sin nadie y con lo que sea». Contó que su pasión era «viajar y conocer personas» y que en el amor era una persona «intensa e inconformista, siempre lo doy todo».

A cenar con el madrileño llegó Angie, estudiante de 18 años nacida en esa misma ciudad y que llegaba con unas circunstancias parecidas a Gabriel, pues también ella se había criado solo con su madre. Se entraron por los ojos rápidamente y tuvieron buena sintonía. Al cabo de un rato Gabriel le preguntó por su experiencia en el amor, y se llevó una gran sorpresa cuando ella le contó que su única relación había sido con una chica.

La cita fue sobre ruedas y se dieron cuenta de que compartían objetivos y metas en su vida. Todo siguió con mucha complicidad y acabaron preguntándose por sus manías. Él dijo que no podía salir a la calle sin su maquillaje, pero Angie confesó una manía bastante peculiar: «Siempre como con una cuchara de plástico verde, una de High School Musical que tengo desde hace años». El desenlace fue el previsto, y ambos quisieron seguir conociéndose.