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GH DÚO La confesión más íntima de Kiko Rivera en «Gran Hermano DÚO»

El concursante de «GH Dúo» asegura que su madre le animó a «hacer edredoning» con su mujer dentro de la casa

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Irene Rosales y Kiko Rivera, en «GH Dúo»
Irene Rosales y Kiko Rivera, en «GH Dúo» - MEDIASET ESPAÑA
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Los concursantes de «GH Dúo» ya llevan más de tres meses dentro de la casa de Guadalix de la Sierra y el cuerpo lo sabe. Entre los finalistas hay una pareja: Kiko Rivera e Irene Rosales. «No había notado la necesidad tanto como ahora mismo», confesó la concursante mientras Juan Miguel le daba un masaje en los pies. «Puede que sea porque ahora estamos en familia», le contestó él.

Parece que Kiko Rivera también ha sentido recientemente esa necesidad ya que lleva varios días intentando convencer a Irene de que pidan una hora sin cámaras, «aunque a mí de esa hora me sobran 59 minutos ahora mismo» Pero Irene se mantiene firme en su decisión de no tener relaciones sexuales en la casa. Cuando estaba hablando con Kiko al respecto, le dijo: «No tienen por qué saber que estoy haciendo sexo. Yo también estoy muy cachonda, pero no lo voy a hacer hasta que no salga de aquí».

«¿Qué te dijo mi madre que hiciéramos», dijo Kiko Rivera, quien reveló cuál es la opinión de su madre, Isabel Pantoja, al respecto: «Nos dijo que hiciéramos edredoning: 'ustedes haced mucho edredoning'». «Sois un matrimonio. Es normal», añadió Rosales recordando las palabras de su suegra.

Incluso, Irene reveló el motivo por el que siempre se va a la cama antes de Kiko. «Somos parejas y, obviamente, las ganas aumentan. No tendré vergüenza para muchas cosas, pero para esto la tengo. (...) A mí me apetece meterme en la cama con Kiko, claro. Pero el mínimo roce pues ya sé que puede estallar la mundial y yo no tengo la necesidad de hacerlo en una televisión donde sé que me están viendo muchísimas personas», explicó en una conversación con Alejandro Albalá.

Un espera bien pagada

La pareja ha pasado demasiado sin intimar demasiado. Aún así, el negocio les ha salido rentable. Kiko Rivera se embolsa cada semana 45.000 euros por su permanencia en el «reality». Mientras que su mujer, Irene Rosales, cobra 35.000, por lo que entre ambos estarían sumando 80.000 euros semanales. Así, en los tres meses que ambos llevan en la casa, habrían ganado nada menos que 960.000 euros.