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First Dates Los animales separan a dos comensales en «First Dates»: «No es plan estar así»

Parecía que Nery y Óscar podían encajar como pareja pero las cosas se fueron torciendo a lo largo de la cena

CUATRO
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Una semana más Carlos Sobera y su equipo volvieron al restaurante de «First Dates» para cumplir con su filantrópica labor de encontrarles pareja a las decenas de desesperados solteros españoles. Una de las primeras en llegar fue Dione, una toledana de 61 años que vive en Marbella trabajando como capitana de barco. «Trabajo para una familia y les saco en el barco, además de encargarme del mantenimiento del barco», le explicó al presentador.

«¿Y has tenido un novio en cada puerto?», quiso saber Sobera. La respuesta fue negativa, y la comensal le contó que había estado casada y tenía una hija, «pero eso fue hace mucho tiempo». Algo mayor que ella era Manuel, un cocinero vallisoletano de 65 años que se presentó diciendo que le gusta «sentirse bien por fuera y por dentro, por eso me cuido mucho». El castellano le confió a Sobera que andaba buscando a una mujer «femenina, dulce y cariñosa, a la que le guste divertirse».

Sobera les presentó y en un primer momento ella se llevó una decepción, aunque se le pasó pronto: «Me gustan los hombres más machotes y fortotes, pero él me ha gustado porque se cuida y es delgado». Pese a que el físico no le gustó demasiado, Manuel le encandiló enseguida con su gracia y simpatía. El vallisoletano la hizo reír y surgió entre ambos una gran sintonía. Y ya cuando le contó a Dione que era cocinero tuvo a la capitana a sus pies: «Me encanta que cocine bien», confesó ella.

«Manuel me gusta porque se muestra tal y como es», contó Done en el confesionario. Él se dio cuenta de que ella estaba encantada en la cita y Manuel sacó la artillería: «Tienes un cuerpo bonito y unos pechos muy bonitos». Dione, ya en confianza, se atrevió a preguntarle si alguna vez había tenido relaciones homosexuales. Manuel se tomó la pregunta con humor y dijo que no, «pero mucha gente piensa que soy homosexual porque tengo gestos afeminados». «Eso está bien, me gustan los hombres con parte femenina», replicó ella.

Manuel se lanzó a hablar sobre sexo y le confesó que le gustaba hacerlo «en cualquier sitio: en la cama, en la cocina, en la lavadora...». Dione, un tanto avergonzada, le dijo que ella en la lavadora no le gustaba hacerlo. «La veo un poco reservada y tímida, eso no me gusta», se lamentó Manuel en el confesionario. Al llegar el momento del desenlace, mientras que ella quiso volver a verse con Manuel él prefirió que siguiesen como amigos.

Un poco después llegó al restaurante Nery, una modelo curvy de 38 años con el pelo rosa que avisó que era una «persona con valores antiguos, aunque no lo parezca por mi aspecto». Su pareja sería Óscar, un electricista vallisoletano que contó que «en el amor me ha pasado de todo: me han puesto los cuernos, ha habido mujeres que se hicieron lesbianas después de estar conmigo...».

Al poco de sentarse a cenar él le contó que ya no buscaba «un cuerpo perfecto, simplemente quiero a una persona que me de una buena conversación». A Nery no le gustaba su actitud: «No puedes conformarte on cualquier cosa, y si tienes que estar solo pues estás solo». Luego ella le preguntó si le gustaban los animales y Óscar le confesó que les tenía alergia. «Pues eso es un problema», le avisó ella, «porque tengo dos perros como dos caballos, cuatro gatos y un pájaro». «Pues a pincharse antihistamínicos y fuera», comentó él. «Pues tampoco es plan de estar así», replicó Nery.

Luego cambiaron de tema y la conversación siguió otros derroteros. «Me gusta Óscar porque es buena persona», se sinceró ella en el confesionario, «pero el problema es la distancia. Para no compartir algo con la pareja me quedo sola». «Estamos en la época de las videoconferencias», le recordó Óscar, «y yo tengo un coche fantástico». «Pero no es lo mismo», le cortó ella. A Nery había cosas de su físico que no le gustaban: «Yo quiero a un chico más alto para volver a sentirme pequeña». Al final, Óscar quiso tener una segunda cita con Nery pero ella no le dio una segunda oportunidad al vallisoletano.