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GH DÚO La emotiva llamada de Isabel Pantoja a Kiko Rivera en «GH Dúo»

La tonadillera no dudó en animar a su hijo, finalista del reality de Telecinco

Kiko Rivera, tras la llamada de su madre
Kiko Rivera, tras la llamada de su madre
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Restan pocas horas para que «GH DÚO», el «spin-off» de «GH VIP», celebre su esperada final. Kiko Rivera, María Jesús Ruíz, Alejandro Albalá y el peluquero Juan Miguel son los cuatro primeros finalistas de un reality que ha proporcionado grandes datos de audiencia a Telecinco y que ha regalado a la audiencia grandes anécdotas. Entre los momentos que, a buen seguro, se recordarán de este encierro de famosos, se encuentra la tremenda confesión con la que Kiko Rivera confesó a España que había tenido un problema con las drogas.

El hijo de Isabel Pantoja, asiduo a los realities en los últimos años, entró al concurso junto a su esposa, Irene Rosales, para enmendar su economía tras años de derroche a causa de, como el DJ reconoció, «la mala vida». Anoche, durante «El Debate» conducido por Jordi González, Rivera tuvo la oportunidad de llamar a uno de sus grandes apoyos: su madre. Isabel Pantoja entró por teléfono en el programa de Mediaset para animar al cantante de cara a la recta final: «Te adoro. Te veo 24 horas al día. Ganes o no ganes, para mí eres el ganador. Estoy orgullosa de ti desde el día que te parí», dijo la artista. «No quiero llorar, os echo mucho de menos», aseguró el famoso.

Rivera, a pesar de sus esfuerzos, no pudo contener las lágrimas: «Espero que te sientas orgullosa de mi», dijo el joven que, además, regaló una gran frase al programa: «Perdona si me he equivocado en algún momento, pero soy persona».

Fue en enero cuando Rivera aseguró ante la audiencia que había dejado atrás un negro pasado con las drogas. «Consumía hachís y marihuana a diario. También cocaína. Estaba enganchado», sentenció. «Pero gracias a mi mujer y a mi madre y a mis amigos de verdad, he conseguido salir de ese mundo. No quería despedirme sin decirle a la gente que se puede salir y que eso es muy malo, solo trae problemas y gracias a Dios y a ellas pude salir», espetó Rivera, ante la emoción de su novia. «Incluso si el día de mañana lo dejamos, yo te voy a ayudar. Eres el padre de mi hija y te voy a querer siempre», le dijo Irene, que corroboró que la pareja trató de superar la adicción del cantante en secreto. «Él no quería por nada del mundo que su familia se enterara».

María Jesús Ruiz, hundida

No fue este el único «momentazo» de la noche. María Jesús Ruíz, también finalista, habló con su madre y confesó que, a partir de este momento, se cuidaría más a sí misma. Entre lágrimas, María Jesús aseguró que quería sentirse querida, lo que arrancó las risas en el plató de Telecinco. «Yo no soy ejemplo de nada, pero nunca he pretendido serlo», aseguró la modelo. «Que me caiga un rayo si me estoy haciendo la víctima», dijo María Jesús entre abucheos. La famosa aprovechó su paso por el confesionario para denunciar el «machaque constante» de sus compañeros. «Me tienen odio. Se están portando muy mal conmigo, no son buenos compañeros», espetó.

También Alejandro Albalá decidió hablar con su madre, que se encontraba en el plató de Telecinco. «Estamos muy orgullosos de ti. Sigue así, todos te apoyan», afirmó la progenitora. En la conversación, ni rastro de la guerra que madre y exnuera (Sofía Suescun) libran cada semana en plató. El peluquero Juan Miguel decidió hablar con su hija Rocío: «Te apoyamos, haz tu concurso como sepas, de corazón», afirmó.