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La Voz Los coaches de «La Voz» van cerrando a sus equipos de cara a la siguiente fase

La de este martes fue una buena noche para Antonio Orozco, que incorporó a dos artistas a su equipo

ANTENA 3
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Este martes se emitió en Antena 3 la décima entrega de las audiciones de ciegas de «La Voz», el talent show musical de Antena 3. Los cuatro coaches, Paulina Rubio, Luis Fonsi, Antonio Orozco y Pablo López, deben seguir fichando talentos hasta cubrir las quince plazas de sus equipos. Al comienzo de esta décima gala Pablo López tenía cubiertas doce plazas y los otros tres jurados una menos.

El encargado de abrir la lata fue Álvaro de Luna, un sevillano que se subió al escenario para cantar «La flaca» de Jarabe de Palo. El andaluz consiguió poner a todo el público en pie, y lo más importante, que los cuatro coaches se diesen la vuelta. Todos se pusieron a disputarse al joven músico. Finalmente Álvaro quiso sumarse al equipo de Pablo López, que se apuntaba el primer tanto de la noche. «Libertad. Eres libertad. Gracias por traer la libertad a este programa» le dijo López, mientras que Luis Fonsi le felicitó por tener «un color de voz muy peculiar. No existe nadie en esta competencia como tú. Tienes una voz muy internacional».

El segundo turno fue para Naiara, una tinerfeña de 23 años que trabaja como auxiliar de enfermería aunque su pasión es la música. La canaria demostró el poderío de su voz con una versión de «Will you still love me tomorrow», de The Shirelles. También ella cautivó al jurado y Antonio Orozco le pidió que se fuese a su equipo: «Me gustaría enseñarte cosas para ver si decides quedarte en la música. Vente conmigo y yo te las mostraré». No obstante, ella prefirió quedarse con Luis Fonsi.

Después de Naiara llegó Ainhoa, auxiliar de enfermería al igual que la anterior, pero ella valenciana de 36 años. Ainhoa intentó convencer al jurado con «Georgia on my mind» de Ray Charles, pero no consiguió que ninguno se diese la vuelta. «Tienes una voz maravillosa, pero no hemos conseguido conectar», le dijo Orozco.

El mismo Orozco cosechó su primer triunfo en la siguiente actuación, la de la gaditana Teresa Ferrer. Cantó «Defying gravity» de Wicked, y solamente Orozco se dio la vuelta. «A mí me gusta más la poca vergüenza, que el miedo. Agradezco profundamente que ninguno de mis compañeros se hayan girado para evitar arrastrarlos por los pelos por todo el plató. Bienvenida a La Voz», felicitó el juez a Teresa.

Poco después saltó a la palestra Mark Wayne, un sudafricano de 46 años que vive en Tarragona y que contó que su marido era su «musa, mi razón por la que levantarme por la mañana. Estoy listo para cantar y lo haré por y con amor». Con un traje implecable cantó «Let’s stay together», de Al Green. Solamente Paulina Rubio se dio la vuelta por lo que se llevó al africano a su equipo: «Te auguro un gran futuro en este gran concurso. ¡Bienvenido al Team Rubio!».

Pasó luego a cantar Rosa Marín, un sevillana de 42 años que no consiguió convencer a ninguno de los coaches. Para cerrar se subió Lydia Ruiz para cantar «Boig per tu» de Sau, y Orozco se la quedó para su plantilla convirtiéndose en el único coach en sumar dos miembros para su equipo.