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Sálvame Carlota Corredera pide disculpas tras su escatológico descuido en «Sálvame»

La presentadora de «Sálvame» ha hablado mientras pensaba que nadie la escuchaba para pedir ir al baño

Carlota Corredera pidiendo disculpas tras su escatológico desliz
Carlota Corredera pidiendo disculpas tras su escatológico desliz - MEDIASET
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Carlota Corredera no es nueva en televisión, lleva va bastante tiempo presentando «Sálvame» en ausencia del resto de presentadores titulares. Habitualmente en el programa suele haber problemas con el sonido, y la audiencia escucha cosas cuando en el plató se piensan que nadie les escuchan. Pero el último descuido que ha tenido lugar hoy mismo ha llamado notablemente la atención por el contenido de sus palabras.

La presentadora del ya desaparecido «Cámbiame» estaba en plató mientras se emitía un video con las últimas imágenes de Jesulín de Ubrique, uno de los grandes temas que tratan estos días. Durante el video, los espectadores escuchaban el audio del mismo, pero los micrófonos del plató, y en concreto el de Carlota Corredera, seguían abiertos y se ha escuchado la petición de la presentadora del programa al director de «Sálvame».

«Escucha, nos meamos pero todos» decía Carlota Corredera, pidiendo poder acudir urgentemente al baño. Una petición que, además, atendía a una necesidad propia de la gallega y de gran parte del elenco de colaboradores que se encontraba en el plató en la tarde el miércoles.

Carlota Corredera desconocía que el micrófono estaba pinchado y que en casa se la había escuchado perfectamente. Sin embargo, le informaron de que se le había oído y que los telespectadores conocían perfectamente las ganas de acudir a los servicios. Por ello, nada más volver al programa, la presentadora quiso explicar lo sucedido durante el video.

Antes de dar inicio al debate sobre la información que se había aportado en la pieza emitida, Carlota Corredera quiso pedir disculpas a la audiencia por haber escuchado aquello que no se debía de haber oído. Sin embargo, se quiso explicarlo. «Si, nos estamos meando todos. Somos humanos», afirmó la gallega, antes de pedir a los colaboradores que levantaran la mano si tenían ganas de acudir al excusado. La mayoría lo hicieron, y en cuanto dieron paso a publicidad se levantaron en estampida en busca de los baños más cercanos.