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Cláudia Pascoal releva a Salvador Sobral como representante de Portugal en Eurovisión

El Festival se celebrará en Lisboa el 12 de mayo, con la canción ‘O jardim’ como la elegida

Cláudia Pascoal, durante su actuación
Cláudia Pascoal, durante su actuación - Twitter
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Cláudia Pascoal representará a Portugal en el próximo Festival de Eurovisión, que se celebrará en el Altice Arena de Lisboa el próximo 12 de mayo. La joven cantante dio la campanada con ‘O jardim’, al estilo de Björk, y venció en la gala puesta en pie por la cadena pública RTP en Guimaraes, después de una fase de clasificación marcada por varias polémicas.

El país vecino se paralizó para elegir al sucesor de Salvador Sobral, quien logró por primera vez la victoria para Portugal en esta cita con ‘Amar pelos dois’ el año pasado. Su hermana Luisa, compositora de la melodía, formó parte del jurado que seleccionó (con un 50% del voto, pues la otra mitad correspondía a los espectadores) al nuevo representante este domingo 4 de marzo… e incluso interpretó ‘Maria do Mar’ en directo.

Pero los ecos de la controversia no se habían apagado al arrancar la velada definitiva. El gran favorito, Diogo Piçarra, se retiró de la carrera después de haber sido acusado de plagio con su ‘Cançao do fim’. La consecuencia fue que él, uno de los cantautores de mayor éxito al otro lado de la frontera, prefirió desistir.

La denuncia sobre el supuesto parecido entre la pieza y un himno evangélico saltó a las redes sociales en cuanto el intérprete ganó de forma destacada la segunda semifinal del Festival da Cançao.

Según algunas personas, el tema guarda unas similitudes ‘sospechosas’ con ‘Abre os meus olhos’, de la Iglesia Universal del Reino de Dios, de origen brasileño pero ampliamente implantada en Portugal también.

Piçarra, muy popular por sus tatuajes y su pelo largo, iba a llegar al desenlace del proceso como el concursante mejor situado… pero la polémica lo engulló y ya no sirvió de nada que se apresurase a negar las acusaciones: «Mi conciencia está tranquila en la medida en que yo soy quien está más sorprendido con esto: nací en 1990, no soy creyente ni religioso y descubrir ahora que una música evangélica de 1979 se asemeja a algo que creaste es algo sorprendente y, como mínimo, irónico. Yo nunca participaría en un concurso nacional con la conciencia de que estaba plagiando».

El lugar de Diogo Piçarra terminó siendo ocupado por ‘A mensageira’, de Aline Frazao y defendido por Susana Travassos, que había quedado inicialmente descartada.

En cualquier caso, se trataba de la segunda polémica consecutiva desde que la RTP organizó esta competición, pues la primera semifinal se vio empañada por un error en el recuento de puntos ya avanzada la noche del domingo 18 de febrero.

De los 13 temas que competían en aquella ocasión, se clasificaban siete. Sin embargo, la RTP reconoció unas horas después que «la transcripción de votos del público» no se había realizado de manera correcta. Se había quedado fuera ‘Sem medo’, compuesta por Jorge Palma e interpretada por Rui David, mientras que entraba en la selección ‘Eu te amo’, de Mallu Magalhaes, pero cantada por Beatriz Pessoa.

Finalmente, al canal televisivo no le quedó más remedio que retractarse y pedir disculpas a través de un comunicado que explicaba: «En el transcurso del proceso de auditoría interna, que ocurrió después de la emisión del programa en directo, se detectó que la votación final divulgada no era correcta. Identificado el error en la transcripción de los puntos de televoto (votos del público), la RTP actuó con rapidez, en el sentido de aclarar lo sucedido de forma transparente, junto a compositores e intérpretes implicados».

Se alzaron entonces numerosas opiniones para que Portugal copiase la solución de Letonia ante un desajuste similar, es decir, que las dos canciones pasaran a la final y compitieran en igualdad de condiciones. De este modo, los espectadores habrían tenido la última palabra. Sin embargo, todo quedó en una propuesta no atendida.

Lo que parece evidente es que, después de su trasplante de corazón, Salvador Sobral copará gran parte del protagonismo de Eurovisión dentro de poco más de dos meses. Sí, porque tiene previsto reaparecer esa noche ante los ojos de todo el mundo. Será tras haber apadrinado a otro de los aspirantes a sucederle: Janeiro, amigo suyo personal y deudor de un estilo intimista en clave de folk-jazz.