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Mejor que nunca

La mayor obscenidad de estos días no ha sido la sobreinformación sobre la búsqueda de Julen, ha sido ese sentimentalismo que apuntalaba la idea de que pudiera estar vivo

Fotografía de la cobertura del caso Julen en «El programa de Ana Rosa» esta semana
Fotografía de la cobertura del caso Julen en «El programa de Ana Rosa» esta semana
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La mayor obscenidad de estos días no ha sido la sobreinformación sobre la búsqueda de Julen, ha sido ese sentimentalismo que apuntalaba la idea de que pudiera estar vivo. Las informaciones técnicas, y necesarias, ocultaban lo que parecía un desenlace evidente. Pero nunca han encontrado a Marta del Castillo y también se la ha buscado. Nadie puede criticar el empeño. Y qué bien Ana Rosa Quintana diciendo que le sobraba Juan José Cortés, el predicador. Pero que no le hubiera dado voz desde el principio. Y, claro que a muchos les ha sobrado, y les sigue sobrando, casi todo en el despliegue informativo. Pero también mucha gente ha estado pendiente. Tenía un interés real.

1882 es la fecha de la primera publicación en España especializada en sucesos. Se llamaba ‘Los Sucesos. Revista Ilustrada de actualidades, siniestros, crímenes y causas célebres”. El primer número de ‘El Caso’ es de 1952. Hoy manda la televisión. Y la gente se sigue llevando las manos a la cabeza con la televisión y mucho menos con otros medios, aunque a veces sean otros medios los que abren la espita (recordemos a la niña enferma Nadia). Pero la televisión destaca más. Para bien y para mal. Sobre todo si el suceso es fresco o el crimen está sin resolver. La incertidumbre que se alarga favorece la especulación. Es difícil que la búsqueda, la investigación o la instrucción no atraigan el sensacionalismo. Además, vivimos en la época del infotainment. Información más entretenimiento. Con vivos o con muertos.

No es cierto que después de televisar la agonía de la niña Omayra tras la erupción del volcán Nevado del Ruiz la televisión cambiara a peor. Ahora se es más escrupuloso al mostrar según qué. Aunque nos parezca que todo es peor, hay que recordar, y no estamos hablando de televisiones privadas, que en agosto de 1990, ‘Informe semanal’ se recreó en el cadáver de la niña Encarna Cabanillas, una de las víctimas de Puerto Hurraco. Dos planos se centraron en su cara tras el cristal del ataúd. Puede haber todo el griterío que queramos ahora sobre qué poca vergüenza, que despliegue más innecesario, qué mal todo. Pero esos planos de la niña tras el ataúd son ahora impensables. El padre de Diana Quer se quejó de que se viera el cadáver de su hija cubierto por una sábana. Como diría Pinker, nunca hemos estado mejor.

Claro que los sucesos son una clave importante en la audiencia de muchos programas (aunque en el caso de Julen los informativos regulares también han alargado los segmentos: hasta 22 minutos en Informativos Telecinco). La gran escaldada, quizá injustamente, en el asunto de la televisión criminal (tv-crime hasta suena mejor) es Nieves Herrero. Pero ella había estado apoyando a los familiares de las niñas de Alcàsser. Por eso en Antena 3 tuvieron facilidades para hacer el especial ‘De tú a tú’ del 28 de enero de 1993. En el escenario, personas cercanas a la tragedia. En las butacas, los vecinos. Un familiar pidió que les hicieran a los asesinos lo mismo que habían hecho a las niñas, «que los castiguen y que se acabe eso de los derechos humanos». Cuando Ramón Campos, de Bambú Producciones, empezó a preparar su documental sobre Alcàsser, que Netflix estrenará en 2019, la única personalidad importante relacionada de alguna manera con el crimen que no quería hablar fue Nieves Herrero. Pero hay cosas más espeluznantes (no el crimen en sí sino las consecuencias para los inocentes). Dolores Vázquez fue linchada mediáticamente, desde luego gracias a las disparatadas investigaciones y conclusiones oficiales. Si no, ¿por qué iba a condenarla un jurado popular cuando sólo había débiles y absurdos indicios contra ella? Por no hablar de Arny y otros dislates amplificados por los medios.

Como tenemos callo, sabemos que pese a haber encontrado el cuerpo de Julen la cosa no ha acabado. También sabemos que el Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) va a analizar el tratamiento mediático por parte de las televisiones por si han vulnerado los derechos fundamentales de los familiares del menor. Lo que diga Juan José Cortés.