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El curso televisivo, a examen cadena por cadena

Repasamos la programación que han emitido las cinco cadenas generalistas en esta temporada televisiva que acaba de terminar

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A TVE se le agota la mecha

La cadena pública cerró la temporada encajando una amarga noticia: «MasterChef», la viga principal del entretenimiento en TVE, hace aguas y apenas le queda mecha para aguantar un par de temporadas. La tercera entrega de la versión Celebrity ha conseguido salvar los muebles por el momento, aunque parece evidente que el naufragio es ya inevitable. Y no ganan para disgustos en casa de Rosa María Mateo, porque tampoco «OT2018» funcionó como se esperaba. El éxito masivo de la anterior edición fue en buena medida responsable del escaso seguimiento de esta última temporada: los espectadores aún estaban tarareando «Lo malo» y embelesándose con Alfred y Amaia cuando ya empezaron a meterles por las narices a otra docena de triunfitos.

«Maestros de la Costura» ha perdido espectadores respecto a su primera temporada y nada hace pensar que ese hundimiento progresivo vaya a revertirse. Ese incomprensible pastiche que es «TVEmos», revoltijo a base de vídeos de Youtube e Instagram Stories, cumple discretamente su función de relleno, y poco más se le puede pedir. En el brevísimo capítulo de alegrías TVE debe incluir el repunte del interés por «Cuéntame», aunque sin perder de vista que se debe a que sus tramas empiezan a cerrarse: también los Alcántara se van quedando sin carrete.

Antena 3: Resolver sin arriesgar

Sin inventos atrevidos y sin complicarse la vida más de la cuenta. Así va Antena 3 tirando de año en año, adaptándose a las circunstancias, y hasta ahora nunca le ha salido mal. La suerte les ha sonreído con «Boom», que esta temporada se convirtió en un fenómeno de masas gracias a «Los Lobos» y su espectacular trayectoria en el concurso, que incluye un Record Guiness y la muerte inesperada de uno de los miembros del equipo. «El Hormiguero» aguanta como un programa robusto, a salvo de los caprichosos vaivenes de los espectadores. A Motos le ha costado alcanzar la madurez televisiva, pero ha llegado, y cada vez son menos frecuentes aquellas salidas de tono que le hacían ganarse las antipatías de la audiencia. «La Voz» y «Tu cara me suena» han demostrado también ser valores seguros, casillas sin riesgo para mantener el chiringuito pero sin posibilidades de desbancar a Telecinco. La historia de Antena 3 es la historia del segundón satisfecho.

Cuatro: Demolición controlada

Mediaset trabaja en Telecinco y se entretiene en Cuatro. Hace ya unos años que la compañía convirtió a la cadena en un lugar que está entre laboratorio de pruebas y almacén de trastos viejos. En la agónica decadencia que viene sufriendo Cuatro esta temporada destacará tristemente por haber sido la temporada en la que los informativos desaparecieron de su programación. Poco después empezó a emitir el magacín «Cuatro al día», aunque las prioridades de la cadena de Mediaset ya habían quedado claras.

A la ausencia de telediario le siguió la omnipresencia de Risto Mejide. Su habitual espacio de entrevistas, «Chester», tuvo esta temporada momentos memorables, como aquella encerrona a Arcadi Espada en la que Mejide dejó acreditadas sus aptitudes para el chantaje emocional. «Todo es mentira», también presentado por Risto, es un calco del «Zapeando» de La Sexta hasta tal punto que ambos tienen exactamente la misma gracia: ninguna. Para rematar la faena, la cadena filial de Mediaset volvió a revolcarse en el barro de la vergüenza emitiendo otra temporada de «Gipsy Kings», tal vez el programa más indigno y anacrónico de nuestra parrilla. Pero no pasa nada, porque al final Cuatro solo es un juguete.

La rueda de Telecinco sigue girando

TVE atraganta a los espectadores con sus formatos, y los espectadores acaban vomitando. Pero también Telecinco empapiza con los suyos y de momento nadie se ha quejado. Un año más se ha convertido en la cadena más seguida en España sirviendo el menú clásico de la casa: realityes, corazón y escándalos. Al poco de terminar «GH VIP» con excelentes datos de audiencia se sacaron de la manga «GH DUO», una nueva versión del reality que volvió a barrer a toda la competencia. Luego vino «Supervivientes» y, cuando pase el verano, volverá a empezar el ciclo de los realities, una máquina de hacer dinero que lleva años girando y de momento no ha empezado a oxidarse.

La Sexta, el canal favorito de la Historia

La Historia quiere salir en La Sexta. A veces incluso parece que esté posando para que vayan a grabarla los reporteros de Ferreras. «Al rojo vivo» se ha disparado en audiencia los últimos meses gracias al ajetreado calendario electoral. Junto a «El objetivo» y «La Sexta noche», La Sexta despliega su triplete de la cháchara política repetitiva e insustancial. El hito de la temporada en La Sexta fue sin duda el abandono de Jordi Évole, que anunció que dejaba «Salvados» tras una de las temporadas más interesantes que ha hecho. Esta pérdida se compensa con el descubrimiento del Alberto Chicote reportero, quien ha hecho de «¿Te lo vas a comer?» un programa vibrante que conjuga el espectáculo con el tono de denuncia que es marca de la casa.