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El trágico (e incesante) maleficio de las estrellas de Disney

La controvertida muerte de Dennis Day y las acusaciones contra Kyle Massey prolongan la maldición de los talentos que triunfaron gracias al gigante de entretenimiento infantil y juvenil

Kyle Massey, Demi Lovato y Dennis Day - ABC \Video:La leyenda negra que se cierne sobre las estrellas adolescentes de Disney
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El hallazgo del cadáver de Dennis Day el pasado jueves en la casa en la que vivía en el estado de Oregón no ha hecho sino agregar un capítulo más a esa leyenda negra que se cierne sobre las estrellas adolescentes de Disney. Day fue uno de los «mosqueteros» originales del inolvidable «The Mickey Mouse Club» y en los cincuenta, cuando solo tenía doce años, fue elegido para el primer elenco de jóvenes que representarían los valores de Disney y toda su factoría de fantasía.

Otro histórico «chico Disney», Kyle Massey, protagonista de las series adolescentes «Raven» y «Cory en la Casa Blanca», fue denunciado por una niña de trece años por haberle enviado «textos, imágenes y vídeos con contenido sexual explícito». Entre ellos, según la denunciante, habría incluso «imágenes y vídeos en los que Massey mostraba su pene erecto».

Dos casos que se suman a la cada vez más larga lista de estrellas de Disney que han dilapidado sus carreras en las últimas décadas. Más allá de Kurt Russell, la joven Zendaya y Ryan Gosling, que apenas cuentan con manchas en sus currículum, varios de los ídolos adolescentes lanzados hacia Hollywood por la factoría Disney han caído en desgracia en los últimos tiempos.

Muchos de ellos, no obstante, supieron reaccionar a tiempo tras caer en problemas de salud (como la depresión) y en adicciones al alcohol y a las drogas. Fueron los casos de Hilary Duff, la reconocida Lizzie McGuire y que sufrió de anorexia en su juventud, así como de problemas con el alcohol. Algo similar a lo sucedido con Justin Timberlake, una de las estrellas infantiles que menos problemas se le han conocido pero que desveló en 2013 haber consumido «muchos tipos» de drogas. Sustancias con las que también tuvo problemas, Shia LaBeouf, eternamente rodeado de controversia pero que siempre ha sabido salir adelante.

Igual que Britney Spears y Christina Aguilera, iconos Disney que se torcieron en su juventud pero que después sacaron la cabeza. Lo mismo que Miley Cyrus, que pasó de ser el ídolo de millones de adolescentes en todo el mundo con «Hannah Montana» a convertirse en una estrella de lo más polémica, pero que parece haberse enderezado en los últimos años. Como Cole Sprouse, uno de los gemelos de «Zack & Cody» (Cody concretamente) y que pasó de parecer olvidado por la industria a protagonizar «Riverdale», una de las series más exitosas de los últimos años. Hoy, el joven supera los 22 millones de seguidores en Instagram.

Mucho éxito en su infancia también tuvo Zac Efron. El intérprete saltó a la fama por dar vida a Troy Bolton en la exitosa saga «High School Musical» y ha sido uno de los mayores ídolos que han salido de la factoría Disney en los últimos años. En 2013, no obstante, confesó su adicción al alcohol y a la cocaína, que le animó a ingresar en una clínica de desintoxicación. Un paso que «cambió» su vida, como el propio actor reconoció tiempo después. Hoy, Efron es uno de los artistas más reconocidos de Hollywood y el pasado año protagonizó la exitosa película «El gran showman».

Problemas severos

Otros artistas, no obstante, no han logrado nunca terminar de dejar atrás sus problemas y adicciones y no parecen ser capaces de remontar el vuelo. El mayor ejemplo de ello es Lindsay Lohan, que ha reconocido ser adicta a sustancias como la cocaína, la marihuana y el alcohol y que incluso ha llegado a pasar tres meses en la cárcel debido a sus problemas con los estupefacientes. Demi Lovato, por su parte, estuvo muy cerca de morir de sobredosis este pasado verano al consumir la misma droga que en 2016 terminó con la vida del cantante Prince. Tras ello, fue internada en un centro de rehabilitación, del que acaba de salir. En el pasado, la joven reconoció haber consumido cocaína a diario.

Otro de los niños de Disney, Joe Jonas, parte de los «Jonas Brothers» y hoy pareja de Sophie Turner (Sansa Stark en «Juego de Tronos»), también sufrió problemas con las drogas y aseguró que Lovato y Miley Cyrus fueron quienes le metieron en ellas. Por su parte, Lalaine Vergara, mejor amiga del personaje de Hillary Duff en «Lizzie McGuire», también tuvo problemas a cuenta de sus adicciones y llegó a ser detenida por la policía por posesión de anfetaminas. Otro ídolo juvenil, Adam Hicks, fue detenido el pasado año por atacar a dos ancianas a punta de pistola.

También estuvo cerca de fallecer hace unos pocos meses Selena Gómez, otra de las grandes estrellas Disney de los últimos años. Tal y como publicaron varios medios, la joven intentó suicidarse el pasado octubre, aunque afortunadamente no lo logró. Tras ello, fue ingresada en un hospital psiquiátrico para intentar de superar sus problemas mentales. En 2014, la actriz y cantante también pasó por rehabilitación para intentar dejar su adicción al alcohol, la marihuana y el fármaco Ambien. No le ha ido mucho mejor al actor Shaun Weiss, protagonista del filme de Disney «Pesos pesados» en su juventud pero que ahora, a los 40 años, luce una imagen muy demacrada por culpa de las drogas.

No han tenido tanta suerte, en cambio, varios de los iconos que han salido de Disney en las últimas décadas. Bobby Driscoll, que incluso ganó un Oscar por su trabajo como actor juvenil en los cincuenta, tuvo graves problemas con las drogas e incluso fue condenado a prisión. Murió de manera prematura y totalmente arruinado a los 31 años, víctima de un infarto provocado por su adicción a los estupefacientes. Lee Thompson-Young, otro «chico Disney» en su juventud, se suicidó a los 29 años al autodispararse a causa de una depresión que pocos conocían que sufría. Hace menos de dos años. Hace menos de dos años, se sumó a esa lista negra Michael Mantenuto, protagonista de la cinta de Disney «El milagro» y que se quitó la vida de un disparo a los 35 años.