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El descubrimiento de las brujas Una historia predecible de brujas y vampiros

La trama de «El descubrimiento de las brujas» no logra sorprender ni enganchar al espectador

Matthew Clairmont y Diana Bishop son los protagonistas de «El descubrimiento de las brujas»
Matthew Clairmont y Diana Bishop son los protagonistas de «El descubrimiento de las brujas» - SKY
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Los capítulos de «El descubrimiento de las brujas» se hacen pesados, y eso que no llegan ni a los cincuenta minutos. Se intuye desde el comienzo por dónde va a tirar la trama y si acaso pueden sorprender algunos giros y detalles que no alcanzan para sostener una serie. Desde la aparición de «Crepúsculo», el género vampiresco viene padeciendo una hipertrofia que engendra historias idénticas y personajes clónicos. «El descubrimiento de las brujas» es solo el último ejemplar de esta especie que tanto cautiva a los adolescentes.

La serie está basada en una novela de título homónimo publicada por Deborah Harkness en 2008 y que es la primera de una trilogía llamada «All Souls». La protagonista es Diana Bishop (Teresa Palmer), una bruja que reniega de su condición y que intenta abrirse camino en Oxford como historiadora de la alquimia. Allí conoce al atractivo vampiro Matthew Clairmont (Matthew Goode) y poco a poco, qué sorpresón, se van enamorando para disgusto de los suyos: la tradición dicta que brujas y vampiros no pueden estar juntos, pero el amor es más fuerte que los prejuicios y blablá blablá.

La relación clandestina entre Diana y Matthew es el pivote central de la trama, y en torno a ella orbitan conspiraciones, libros encantados y asesinatos. En cierto modo, «El descubrimiento de las brujas» tiene algo de Harry Potter: los protagonistas son magos que viven entre «muggles» ocultando sus poderes y es imposible no acordarse de Hogwarts al ver las aulas y la biblioteca de Oxford.

En la trama de «El descubrimiento de las brujas» destaca sobre todo el conflicto de Diana Bishop con su familia y con su propia identidad. Sus padres murieron asesinados cuando era niña y creció con su tía y la novia de esta, unas brujas ortodoxas que no aceptan que Diana se junte con vampiros. Por lo demás, la serie no se sale de lo previsible y el argumento no llega a atrapar.