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«Ralph rompe Internet»: la lección de amistad que estábamos esperando

Disney saca de los recreativos a Rompe Ralph y Vanellope para explorar la Red

Ralph y Vanellope harán todo lo posible para salvar Sugar Rush
Ralph y Vanellope harán todo lo posible para salvar Sugar Rush - DISNEY ESPAÑA
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Internet ha llegado a los recreativos, los mismos donde Rompe Ralph y Vanellope terminaron formando una inseparable amistad y demostraron que el grandullón era mucho más que el «malo» de Repara-Félix Jr. Seis años después, Rich Moore y Phil Johnston (guionista en la primera entrega) reúnen a estos dos personajes para adentrarse en el mundo inexplorado, expansivo y emocionante de la Red. Allí, tendrán que jugárselo todo viajando por las redes en busca de una pieza de repuesto que salve Sugar Rush, el videojuego de Vanellope. Google, Twitter o eBay son algunas de las plataformas por las que este par de amigos tendrán que buscar la ansiada pieza con la ayuda de los «ciudanets», los ciudadanos de Internet.

«No hemos pedido permiso a nadie para utilizar su marca, ni siquiera lo sabían. Es como cuando se graba una película y sale de fondo un Starbucks, es parte de la ciudad», comenta Moore mientras explica que si no modificas esta imagen no hay por qué pedir permiso. «eBay no se dio cuenta de que estaba en la película hasta que se estrenó el tráiler. Nadie ha venido a decirnos que por qué le habíamos puesto en la película ni tampoco hemos recibido nada a cambio. Solo hemos querido recrear internet tal y como lo vemos nosotros», añade. «Ralph rompe Internet» mantiene la filosofía de la primera película, donde no dudaron en incluir a personajes como Pacman o los luchadores de Street Fighter por no ser de su estudio. «No podíamos imaginar unos recreativos sin ellos», matiza Johnston.

Juntos, se propusieron poner a prueba a Rompe Ralph y Vanellope y descubrir hasta dónde pueden llegar. «En este viaje también descubrirán que la amistad puede ser algo complicado a veces. Dentro de ese mundo enorme e impactante que es internet queríamos mostrar que por muchas diferencias que tengas con tus amigos, no pasa nada. De hecho, la amistad evoluciona y se hace más fuerte cuando la gente tiene opiniones o sueños distintos, y a esa conclusión es a la que queremos llegar», explica un risueño Rich Morre. «Es un buen mensaje para los niños y también para los adultos», matiza su compañero y amigo Phil Johnston, con quien también creó «Zootrópolis», película que les ha valido a ambos un Oscar a Mejor película de animación.

Pese a las grandes plataformas que se pueden ver en la película o la aparición de la «dark web», la escena que, de momento, más ha dado de que hablar ha sido aquella en la que Vanellope se reúne por error con las princesas de Disney, mientras intenta huir de los stormtroopers de «Star Wars». Esta histórica reunión le ha costado más de una crítica a Disney, a quien acusan de haber «blanqueado la piel de Pocahontas y a Tiana». Sin embargo, el estudio ha utilizado «Ralph rompe Internet» para burlarse de sus propias princesas. «Es una escena que estaba en la película desde el primer borrador que hicimos hace ya dos años y medio», asegura a ABC Rich Moore, director de la película junto a Phil Johnston. Pero ¿qué opinan los directivos de Disney al respecto? «Fuimos a hablar con nuestros jefes porque sabíamos que esto es el tipo de cosas que uno tiene que contar, y les encantó desde el primer momento. Nos dijeron: “Id más allá”. Nadie nos dijo ni que pusiéramos a las princesas ahí ni que las quitáramos», añade.

Reinterpretando clásicos

La imagen que las princesas proyectan sigue siendo tema de debate. Hace un par de años la doctora Jennifer L. Hardstein popularizó un libro en el que hablaba del denominado «Síndrome de la princesa», un trastorno generado por el impacto «negativo y peligroso» sobre los más pequeños de ciertos cuentos y personajes de ficción, como «La sirenita» o «La Cenicienta». Disney sabe que eso es algo que tienen que cambiar y lo han demostrado con historias como «Frozen», «Brave», o, incluso, con las adaptaciones en imagen real como «La bella y la bestia», protagonizada por Emma Watson. «Ahora, los guionistas están cogiendo prácticamente la misma película que vimos hace 30 años, y les están añadiendo cambios que ya son evidentes. La importancia que tiene la mujer o el rol que desempeña son algunos de los ejemplos que vemos. En esas películas se hablan de cosas que ni se planteaban incluir en una película de animación hace diez años como puede ser el paro o el divorcio; incluso la muerte como arranque de una comedia, y cada vez son más presentes las discapacidades», concluye Biern.

Y ¡cuidado! Hay una escena postcréditos solo apta para los más valientes.