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Leaving Neverland Pornografía emocional o la cara oculta de un pederasta, las dos versiones del documental de Michael Jackson

Movistar estrena hoy en España Leaving Neverland, donde dos jóvenes denuncian el presunto abuso sexual que sufrieron por parte del rey del pop

Michael Jackson, en un concierto en Moscú en 1996, un año después del juicio por abuso
Michael Jackson, en un concierto en Moscú en 1996, un año después del juicio por abuso
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El huracán generado por el documental Leaving Neverland ha trastocado para siempre la figura de Michael Jackson. Varias emisoras de radio de todo el mundo, entre ellas la BBC, han dejado de emitir los clásicos del rey del pop y hasta Los Simpson han «borrado» el capítulo en el que prestaba su voz a uno de los personajes más queridos por el público. Desde su estreno, el ruido mediático ha venido acompañado de un duelo de acusaciones entre detractores del artista, saturados por las evidencias, y sus seguidores, que alegan que los que hoy denuncian testificaron a favor de Jackson en el juicio de 2005, del que salió libre tras un acuerdo extrajudicial.

«Los hechos no mienten, la gente sí. INOCENTE». Este mensaje proyectado sobre el rostro de Michael Jackson inundó las paredes de Londres hace una semanas. Era el golpe final de la legión de seguidores del músico, que saltaron de las redes sociales a las calles tras meses desacreditando por todos los medios (virtuales) posibles a los denunciantes. Pero por más que trataran de desmontar los testimonios de Wade Robson y James Safechuck, los dos jóvenes que han narrado cómo el rey del pop tuvo relaciones sexuales con ellos cuando eran niños, el veredicto de la opinión pública ya estaba emitido: culpable. El público español tiene disponible desde este sábado Leaving Neverland en Movistar y HBO.

«Son el Estado Islámico del ‘fenómeno fan’, solo se les puede comparar con fanáticos religiosos», denunció Dan Reed, director de «Leaving Neverland». El cineasta salió al paso de las amenazas de denuncia de la familia Jackson en una entrevista en Vice: «La película no es sobre Michael Jackson, es sobre Robson y Safechuck y sus encuentros con él. Nunca le conocí, nunca le entrevisté. No sé que le pasó en su vida o en su cabeza que le llevara a molestar a niños pequeños, y no quiero especular sobre eso. No todos los que sufrieron abusos en su infancia se convierten en abusadores sexuales después».

Críticas a uno y otro lado

«Es explícito y difícil de ver. Es muy escabroso», desgranó María Estévez, colaboradora de ABC, cuando vio Leaving Neverland por primera vez en Sundance. «El festival llevó psicólogos a la sala de cine por si necesitábamos atención después de verlo», contó para dar buena cuenta de la dureza de los testimonios. Una descripción que coincide con el crítico de Rolling Stone: «Es difícil de ver, más difícil ignorar, e imposible de olvidar». Para otros, el documental no es más que una «revancha» de los dos jóvenes, a los que acusan de buscar dinero. Jordan Chandler, el único que acusó formalmente a Jackson en 2003 y con el que llegó al acuerdo extrajudicial, recibió 22 millones de dólares. Sin embargo los protagonistas del documental refutan este extremo: «No esperamos nada, solo arrojar luz sobre esta historia».

Pese a todo, las críticas de los seguidores de Michael Jackson no cesan: «La película retoma acusaciones no corroboradas que supuestamente sucedieron hace 20 años y las trata como un hecho. Estas reclamaciones fueron la base de las demandas que fueron desestimados por un juez. Los dos acusadores declararon bajo juramento que estos eventos nunca ocurrieron. No han aportado más pruebas, lo que significa que toda la película depende únicamente de la palabra de dos personas que cometieron perjurio», se puede leer en el comunicado que emitieron tras Sundance. También critican al director del documental por no buscar la otra parte del relato, por lo que no es «ecuánime». «Simpatizamos con cualquier víctima legítima de abuso infantil. Esta película, sin embargo, perjudica a esas víctimas», sentenciaron.

En Twitter, las acusaciones van desde pornografía emocional a, directamente, «fake news», que es el argumento estrella cuando alguien no quiere creerse las pruebas que publican los medios.

Contundencia de «Leaving Neverland»

«No es ningún 'thriller', sino más bien una película de terror sobre el mundo real», describió el crítico de "Variety". En "Indiwire" escribían: «Puede que nunca vuelvas a escuchar a Michael Jackson como antes; de hecho, pueda que nunca lo quieras volver a escuchar». El crítico de The Guardian desmonta el alegato de los defensores del artista con una frase simple y efectiva: «exponerte así y contar esas vivencias es la última manera imaginable para ganar dinero». «Los estándares periodísticos y legales requieren que se respete la neutralidad, pero como espectador es difícil escapar a la conclusión de que la estrella, que admitió abiertamente que durmió con niños en su cama y que arrastró acusaciones de abuso infantil durante 15 años, hizo exactamente lo que estos dos hombres denuncian».

Esta noche, en el canal #Cero, de Movistar, se emiten íntegras las cuatro horas del documental Leaving Neverland. Después se podrá ver bajo demanda en su aplicación.