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De «Guardianes de la Galaxia» a una granja portuguesa

Los dueños del mapache utilizado por Marvel para el personaje de Rocket Raccoon compran en Castelo Branco una finca, donde entrenan animales para películas y series

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Portugal es el país de moda para las celebridades internacionales. Tras los pasos de Madonna -de las primeras en adquirir una vivienda en Lisboa, gracias, entre otras cosas, a su buena fiscalidad-, han llegado Philippe Starck, Monica Bellucci, Michael Fassbender, Scarlett Johansson… Y, también, los propietarios de un animalillo cuya imagen y movimientos fueron procesados por ordenador y copiados al milímetro para recrear a un superhéroe de ficción, ahora famoso en el mundo entero. Se trata de un mapache llamado Oreo, fichado por los ejecutivos de Marvel para emular a Rocket Raccoon, uno de los personajes protagonistas de la saga de «Guardianes de la Galaxia», cuya primera aparición fue en un cómic, en 1968, y a quien Bradley Cooper ha puesto voz en tres ocasiones.

Oreo vivía en Londres junto a John y Sally Bent, sus dueños, cuando fue contratado años atrás para convertirse en una suerte de estrella del cine. Y a la postre, el salario recibido ha permitido a la pareja británica abandonar el Reino Unido e instalarse en Portugal antes de que se concreten las condiciones del Brexit, en marzo de 2019. Los Bent se han establecido en la Quinta Layla, a las afueras de la localidad de Penamacor, en el distrito interior de Castelo Branco, una zona cuya población se ha incrementado un 10% con la «avalancha» británica en el país. Aquí John y Sally Bent están levantando un santuario animal donde crían y entrenan a especies cuyos servicios son requeridos para películas y programas de televisión. Junto al mapache Oreo, hay armadillos, lemures o ardillas que no solo están siendo «asalariados» de la BBC, entre otras cadenas, sino que hacen las delicias de los niños en fiestas, hospitales y escuelas. Eso sí, siempre salvaguardando sus derechos.

Según explicaba esta semana Sally Bent, en el caso de Oreo -es decir, Rocket Raccoon-, cerca de dos centenares de técnicos de Marvel le observaron sin descanso y le pusieron a prueba durante semanas para copiar su forma de actuar y moverse. «Le vigilaron de manera exhaustiva. Cómo reaccionaba frente a un estímulo inesperado o ante un ruido», ha explicado a la emisora de radio local de Castelo Branco. Bent confiesa que tanto ella y como su marido llegaron a sentirse agobiados por la repercusión que la producción de «Guardianes de la Galaxia» tendría en su mapache, pero el «estratosférico» cheque que recibieron les compensó toda incomodidad. Ahí fue cuando se decidieron a poner su filón a salvo de la subida de impuestos que puede acarrear el Brexit y buscarse las lentejas fuera del Reino Unido.