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Los grandes estudios del cine se pliegan a Netflix

Tras el éxito de «Roma», la compañía se convierte en la primera plataforma online en formar parte de la MPAA, la patronal de los grandes estudios del cine. Amazon podría ser la siguiente en entrar

El mítico letrero de Hollywood
El mítico letrero de Hollywood - AFP
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Si hacían falta credenciales para que Netflix entrara en el club más prestigioso de Hollywood, la Motion Picture Association of America (MPAA), la patronal de los grandes estudios de cine, las consiguió este martes. La plataforma online de contenido audiovisual se desmarcó con quince nominaciones para los Oscar de la Academia de Hollywood. Diez de ellas, incluida la de mejor película, son para «Roma», la sensación de la temporada, dirigida por el mexicano Alfonso Cuarón.

Horas después de conocerse la lluvia de nominaciones, la MPAA hacía pública la entrada de Netflix como miembro de su asociación. Hasta ahora, solo había seis miembros, los grandes estudios que dominan las producciones de cine: Disney, Fox, Paramount, Sony, Universal y Warner Bros. La madurez como productora independiente que ha mostrado Netflix –Paramount, por ejemplo, solo ha logrado una nominación este año– se ha evidenciado con la película de Cuarón y con el creciente catálogo de producciones propias, que cada vez tienen más peso en la parrilla de la plataforma.

Los seis grandes estudios que hasta ahora formaban parte de la MPAA se mostraron a favor de la entrada de Netflix, una decisión que supone un hito para Charles Rivkin, consejero delegado de la patronal, y que ha buscado modernizar la asociación en el año y medio que lleva al frente. «Es un placer dar la bienvenida a Netflix como socio», dijo Rivkin en un comunicado. «Todos nuestros miembros están comprometidos con el avance de la industria del cine y de la televisión, tanto en la forma en la que contamos nuestras historias como en cómo llegamos al público».

Por parte de Netflix, su director de contenidos, Ted Sarandos, aseguró que la entrada en la MPAA es un ejemplo de su «compromiso por asegurar la vitalidad de las industrias creativas».

En los últimos tiempos, la plataforma ha evolucionado en sus posiciones sobre protecciones a derechos de autor, un asunto que en el pasado le había distanciado de la MPAA. La patronal de los estudios se ha enfrentado en muchas ocasiones a las tecnológicas de Silicon Valley, como Netflix, por su postura tibia sobre el pirateo.

Ahora que Netflix tiene mucha contenido propio –sobre todo series de televisión, con cada vez más producciones en España, por ejemplo– ha demostrado estar más alineada en este debate con la MPAA. Este mismo mes, Netflix decidió salir de la Internet Association (IA), un grupo de lobby enfrentado a la MPAA en cuestiones de derechos de autor.

El caso de Amazon

La entrada de Netflix abre la puerta a otras plataformas tecnológicas cada vez más dedicadas a la producción propia. Es el caso de Amazon, de quien ya se rumorea que podría ser el siguiente miembro de la MPAA. De hecho, la asociación perderá un miembro –y las cuotas millonarias que pagan por serlo– cuando la fusión entre Fox y Disney se materialice. La compañía de Jeff Bezos es favorita para ocupar el vacío.

La entrada de Netflix en la MPAA no significará que se acaben, sin embargo, las fricciones con el cine, una industria que la plataforma ha alterado con una oferta de entretenimiento que afecta a las salas de proyección. Los dos principales exhibidores de EE.UU., AMC y Regal, que controlan miles de salas en el país, han decidido no proyectar «Roma» a pesar de ser una de las grandes favoritas al Oscar. Se basan en que Netflix no ha respetado la ventana de 90 días de proyección en salas que exigen a los estudios antes de poner sus producciones en plataformas. Netflix no quiso seguir esa norma y los gigantes de la exhibición boicotearon su película. Lo que ha acabado en la paradoja de que una de las grandes estrellas de los Oscar no se vea en los cines. Netflix no parece muy preocupado. Su modelo va más allá de las salas, aunque quien haya visto «Roma» sabe que la película está hecha para ser vista en el cine.